El Clúster Bananero y Platanero del Ecuador, tras el anuncio de un nuevo toque de queda que regirá entre el 3 y el 18 de mayo de 2026, ha solicitado formalmente al Gobierno Nacional que establezca excepciones claras para las actividades productivas. El gremio, que respalda los esfuerzos estatales por combatir la inseguridad, advierte sobre el impacto negativo que las restricciones de movilidad podrían ocasionar en la cadena de exportación y en los empleos nacionales.
Los productores enfatizan que la medida de toque de queda, que regirá de 23h00 a 05h00 en nueve provincias, debe considerar las lecciones aprendidas durante los operativos realizados en marzo. Según datos oficiales del sector, la restricción aplicada entre el 15 y el 30 de marzo provocó una reducción del 32% en las operaciones, generando pérdidas significativas por la merma en la calidad del producto y el incumplimiento de diversos contratos internacionales.
Impacto económico y lecciones previas
Las organizaciones agroexportadoras sostienen que, si bien la lucha contra el crimen organizado es un objetivo compartido y fundamental, el sector productivo ya asume costos adicionales por medidas de seguridad privada para proteger tanto al personal como a la carga. Por ello, solicitan que las autoridades trabajen coordinadamente con los gremios para diseñar un esquema que permita la continuidad de las operaciones estratégicas durante la vigencia del nuevo decreto de toque de queda.
El mantenimiento de estas actividades garantiza la estabilidad de aproximadamente 250 000 empleos directos e indirectos, además de ser una fuente crítica de divisas para el país. Según el comunicado emitido por el gremio, es vital que se proteja la estructura logística, dado que cualquier interrupción en la cadena de suministro se traduce inmediatamente en una disminución de la competitividad frente a otros mercados globales.
Detalles del decreto gubernamental
El presidente Daniel Noboa confirmó recientemente la implementación de esta medida en nueve de las 24 provincias ecuatorianas, incluyendo jurisdicciones clave como Pichincha y Guayas. El objetivo del Ejecutivo es contener la violencia y neutralizar a grupos delictivos mediante un estado de excepción focalizado. No obstante, la Secretaría de Comunicación ha señalado que las medidas buscan un equilibrio necesario entre la seguridad ciudadana y la operatividad de los sectores clave del país.
Ante el panorama de mayo, el sector productivo espera que el Ejecutivo procese esta solicitud de excepciones sectoriales antes de que entre en vigor el nuevo horario de toque de queda. El gremio insiste en que una planificación eficiente es indispensable para evitar que la inseguridad, sumada a las restricciones operativas, debilite la capacidad exportadora y afecte el sostenimiento económico nacional.