La expansión urbana de Santo Domingo continúa desplazándose hacia las salidas de la ciudad. La venta de terrenos y el desarrollo de nuevas urbanizaciones se han convertido en el principal indicador del auge inmobiliario que actualmente registra el cantón. 

Sectores como la vía Santo Domingo-La Concordia, Colorados del Búa, vía Quevedo, Puerto Limón y la vía Aventura concentran gran parte de esta dinámica. En estos puntos, el valor del suelo comenzó a comportarse más como terreno urbano que rural, con precios que en algunos casos ya se acercan a los del casco consolidado de la ciudad.

Uno de los casos más notorios se evidencia en la vía Aventura y las parroquias Julio Moreno y San Gabriel. Terrenos y quintas que hace algunos años eran comercializados como propiedades agrícolas ahora aparecen en plataformas digitales con valores considerablemente más altos, impulsados por el turismo, el mejoramiento vial y la construcción de conjuntos habitacionales.

En la vía  Santo Domingo-Quevedo, kilómetro 5, detrás de la concesionaria Lavca, se desarrollan nuevos lotes urbanizados. Una de las urbanizaciones promociona terrenos de 180 metros cuadrados desde USD 16.000, con facilidades de financiamiento y obras que —según la promotora— registran un avance del 70 %.

Auge de proyectos fuera del centro de Santo Domingo

Tras la pandemia de covid-19, inmobiliarias y constructoras comenzaron a impulsar proyectos enfocados en espacios más abiertos y alejados del congestionamiento urbano. Este cambio de comportamiento coincidió con el incremento del crédito hipotecario en Ecuador desde 2015, fenómeno que reactivó el sector inmobiliario y de la construcción.

En Santo Domingo, esa tendencia se refleja principalmente en zonas periféricas con disponibilidad de tierra y acceso rápido al casco urbano. En la vía Quinindé, por ejemplo, se ofertan terrenos de entre 120 y 250 metros cuadrados cerca del kilómetro 7 y en la vía de acceso a Colorados del Búa.

Más adelante, en el kilómetro 23 de la vía Quinindé, cerca de la gasolinera Zambrano, se promocionan lotes de 1.000 metros cuadrados desde USD 20.000, ubicados aproximadamente a 15 minutos de la ciudad. Mientras tanto, en la urbanización San Rafael de Cofiza, en la vía Quito, aparecen terrenos de 200 y 215 metros cuadrados desde USD 28.000.

Puerto Limón y Julio Moreno ganan plusvalía

La vía a Puerto Limón también registra un incremento en la comercialización de lotes y proyectos residenciales. En esta zona se ofertan terrenos desde USD 10.000 y USD 13.000, con dimensiones promedio de 10 por 20 metros.

En este corredor se desarrolla además el proyecto municipal Lote Moderno, ubicado entre los kilómetros 2 y 7 de la vía a Puerto Limón, iniciativa que busca urbanizar parte del sector.

Sin embargo, el contraste más marcado aparece en Julio Moreno y la vía Aventura, donde las propiedades dejaron de comercializarse como suelo agrícola. Actualmente, una finca de dos hectáreas en la vía Aventura alcanza los USD 120.000, mientras que quintas de 2,8 hectáreas superan los USD 250.000 cerca de la vía de acceso a Duragas.

En zonas más alejadas todavía existen diferencias de precios. En el recinto La Valencia se ofertan 1.300 metros cuadrados por USD 9.800, mientras que una finca de 33 hectáreas en el sector San Ramón, pasando el balneario El Pulpo, se comercializa a USD 5.000 por hectárea.

Turismo y crecimiento urbano impulsan los precios

El aumento de la plusvalía en sectores periféricos está relacionado con varios factores. El crecimiento turístico, la presencia de balnearios, el mejoramiento de las vías y la expansión comercial de Santo Domingo han elevado progresivamente el valor del suelo en parroquias y zonas rurales.

A esto se suma la recuperación del crédito hipotecario y los planes de financiamiento a largo plazo orientados a vivienda, factores que continúan empujando nuevas áreas de crecimiento residencial y urbano en Santo Domingo.