La Policía del estado de Kogi informó que hombres armados secuestraron a 24 niños de un orfanato en un centro educativo islámico cercano a Lokoja, en el centro-sur de Nigeria, durante la noche del sábado, logrando rescatar con vida al menos a 17 menores mientras continúan los operativos para localizar a las víctimas restantes.

Detalles del secuestro

El hecho ocurrió en el centro educativo islámico Daarul Kitab, que cuenta con un orfanato adyacente. Según reportes de la Policía local, el ataque se produjo a última hora de la noche, cuando los agresores irrumpieron en las instalaciones.

Tras el incidente, fuerzas de seguridad desplegaron un operativo que permitió rescatar a 17 de los menores secuestrados, mientras continúan las labores para ubicar a las otras víctimas. Entre los desaparecidos se encuentran siete alumnos y dos mujeres, identificadas como esposas del propietario del centro.

Las autoridades indicaron que las operaciones de rescate se ejecutan de forma conjunta entre la Policía, el Ejército y otras agencias de seguridad, con el objetivo de garantizar la liberación de las personas que permanecen retenidas.

Operativos de búsqueda en marcha

La Policía del estado de Kogi informó que se ha realizado un despliegue masivo de equipos tácticos para intensificar las labores de rastreo en zonas de vegetación y áreas rurales cercanas al lugar del secuestro.

Estas acciones incluyen operativos de rastrillaje en la maleza y recopilación de información de inteligencia para ubicar a los responsables del ataque. Las autoridades reiteraron que se están tomando medidas para asegurar el rescate de las víctimas restantes.

En paralelo, el funcionario estatal Kingsley Femi Fanwo señaló que el centro educativo operaba sin registro oficial y en una zona remota, lo que habría dificultado la supervisión por parte de las autoridades.

Contexto de inseguridad en Nigeria

El Gobierno local advirtió que el funcionamiento de instituciones educativas fuera del control estatal puede incrementar los riesgos de seguridad, especialmente para menores de edad en zonas vulnerables.

Nigeria ha registrado en los últimos años un aumento de secuestros perpetrados por bandas criminales que buscan obtener rescates económicos. Esta práctica afecta principalmente a comunidades rurales y centros educativos.

El noreste del país ha sido históricamente el epicentro de la violencia vinculada a grupos armados como Boko Haram y su escisión, el Estado Islámico en África Occidental (ISWA), aunque la inseguridad se ha extendido progresivamente a otras regiones.

Las autoridades mantienen las operaciones activas mientras continúan las investigaciones para identificar a los responsables y evitar nuevos hechos similares en el país.