Los canelones de pollo forman parte de la cocina casera tradicional en América Latina y Europa. Esta preparación, ideal para almuerzos familiares o celebraciones, combina pollo desmenuzado, salsa bechamel y queso gratinado, logrando un plato completo y rendidor que puede servirse como principal.
Ingredientes para 4 a 6 porciones
Para el relleno se requiere 500 gramos de pechuga de pollo cocida y desmenuzada, una cebolla pequeña picada, un diente de ajo, medio pimiento (opcional), dos cucharadas de aceite, media taza de salsa de tomate, un cuarto de taza de caldo o leche, sal, pimienta y comino al gusto, además de perejil picado.
Para la salsa bechamel se utilizan dos cucharadas de mantequilla, dos cucharadas de harina y dos tazas de leche, junto con sal, pimienta y nuez moscada.
Para el armado se necesitan 12 láminas de pasta para canelones y una taza de queso rallado para gratinar.
Preparación del relleno
El pollo puede cocinarse previamente en agua con sal durante 20 a 25 minutos. Una vez frío, se desmenuza finamente.
En una sartén, se sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes. Luego se agrega el pimiento y se incorpora el pollo. Se añade la salsa de tomate y el caldo o leche para mantener el relleno jugoso. Se condimenta y se cocina durante cinco minutos adicionales. Finalmente, se agrega el perejil picado.
Elaboración de la salsa y armado
Para la bechamel, se derrite la mantequilla y se mezcla con la harina durante un minuto. Posteriormente, se incorpora la leche tibia de forma gradual, removiendo constantemente hasta que espese. Se sazona con sal, pimienta y una pizca de nuez moscada.
Si la pasta no es precocida, debe hervirse hasta que esté al dente. Luego se coloca una porción de relleno en cada lámina y se enrolla. Los canelones se disponen en una fuente previamente engrasada.
Se cubren con la salsa bechamel y se espolvorea el queso rallado por encima.
Tiempo de cocción y recomendaciones
El horno debe estar precalentado a 180 grados Celsius. Los canelones se hornean entre 20 y 25 minutos, hasta que el queso esté dorado y burbujeante.
Como variación, se puede incorporar espinaca o champiñones al relleno, o sustituir la bechamel por salsa roja. También es posible preparar el plato con antelación y refrigerarlo antes de llevarlo al horno.
Los canelones de pollo destacan por su equilibrio entre proteína, pasta y salsa cremosa, convirtiéndose en una alternativa práctica y versátil dentro del menú familiar.