El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró que no tendría inconveniente en retirar los aranceles impuestos a productos ecuatorianos, luego de que la Comunidad Andina de Naciones solicitara a ambos países desmontar las medidas comerciales aplicadas en medio de la reciente tensión entre Bogotá y Quito.
La declaración del mandatario colombiano se produjo a través de redes sociales, donde indicó que podría eliminar los gravámenes "en la misma forma y cronología como se pusieron". El mensaje apareció horas después de que la Comunidad Andina pidiera a ambos gobiernos retirar los aranceles que mantienen una "guerra comercial" entre las dos naciones.
El conflicto comercial escaló luego de que el Ministerio de Comercio de Colombia aumentara del 30% al 100% los aranceles aplicados a determinados productos ecuatorianos. La decisión respondió a medidas similares adoptadas previamente por Ecuador bajo argumentos relacionados con seguridad fronteriza.
Las restricciones comerciales han afectado productos como cosméticos, plásticos, medicinas y repuestos automotrices, sectores que dependen del intercambio constante entre ambos países. La frontera compartida entre Colombia y Ecuador tiene una extensión aproximada de 586 kilómetros, lo que convierte al comercio bilateral en un eje económico clave para las poblaciones fronterizas.
Comunidad Andina pide desmontar las medidas
La Comunidad Andina exhortó a Colombia y Ecuador a desmontar los aranceles en un plazo máximo de diez días. El pronunciamiento fue respaldado por sectores empresariales y gremiales de la frontera, que reportan pérdidas económicas derivadas de la reducción de operaciones comerciales.
Óscar Obando, representante del Comité Gremial de Trabajadores de la Frontera, afirmó que las medidas arancelarias provocaron "afectaciones bastante drásticas" en varios puntos limítrofes. Según explicó, numerosos procesos de importación y exportación no pudieron concretarse debido a las restricciones impuestas por ambos gobiernos.
El dirigente también señaló que la disputa ha dejado "millones de dólares" en pérdidas, afectando a comerciantes, transportistas y empresas vinculadas al intercambio binacional. Las declaraciones fueron difundidas por medios colombianos como Noticias Caracol.
Ecuador redujo parcialmente sus aranceles
A comienzos de semana, el Gobierno de Daniel Noboa anunció una reducción parcial de los aranceles impuestos a productos colombianos, pasando del 100% al 75%. La decisión fue presentada como una señal de apertura para fortalecer la cooperación bilateral.
El Ejecutivo ecuatoriano sostuvo que el objetivo es avanzar en mecanismos conjuntos de seguridad y reforzar el desarrollo de la zona fronteriza. La medida se produjo pocos días después de la entrada en vigor del arancel total decretado por Quito en abril.
Inicialmente, Ecuador justificó el incremento de tributos por una supuesta "falta de implementación de medidas concretas y efectivas en materia de seguridad fronteriza" por parte de Colombia. Posteriormente, Bogotá respondió con aranceles diferenciales considerados "inteligentes".
Colombia aplicó tarifas diferenciadas
La Casa de Nariño informó que las tarifas colombianas fueron aplicadas a 191 productos ecuatorianos, con gravámenes del 35%, 50% y 75%, dependiendo del nivel de producción y abastecimiento interno en Colombia.
El Gobierno colombiano explicó que estas medidas tendrían carácter temporal mientras permanecieran vigentes las restricciones ecuatorianas. En paralelo, empresarios de ambos países han solicitado una salida negociada que permita normalizar el flujo comercial y evitar mayores afectaciones económicas.
La posibilidad de desmontar los aranceles abre ahora un nuevo escenario diplomático entre Bogotá y Quito, mientras organismos regionales y sectores productivos esperan decisiones oficiales que reduzcan las tensiones comerciales en la frontera andina.