Una cadena de cinco sismos sacudió a diferentes regiones de Colombia durante la madrugada de este domingo 28 de junio de 2026,.
Esto despertó la inquietud en el Pacífico sudamericano debido a la naturaleza de los movimientos tectónicos; sin embargo, por la localización continental e intermedia de los epicentros, las autoridades descartaron cualquier tipo de alerta de tsunami para las costas vecinas de Ecuador.
Monitoreo cronológico de los cinco sismos
De acuerdo con los reportes oficiales del Servicio Geológico Colombiano (SGC), los cinco sismos comenzaron a registrarse desde las primeras horas del día.
El evento principal y de mayor magnitud ocurrió a las 3:39 a. m. en el departamento del Chocó, específicamente en el municipio de San José del Palmar. Este sismo alcanzó una magnitud de 4.3 en la escala de Richter y se originó a una profundidad de 86 kilómetros.
Previo y posterior a este evento, el monitoreo cronológico del SGC detalló el orden y la fuerza de los otros cuatro movimientos detectados en el territorio nacional:
- 12:55 a. m.: Sismo de magnitud 2.0 con epicentro en Uribe, departamento del Meta.
- 2:04 a. m.: Temblor de magnitud 2.9 en Valledupar, departamento del Cesar.
- 2:47 a. m.: Movimiento de magnitud 2.3 localizado en Puerto Rico, departamento de Caquetá.
- 5:03 a. m.: El último reporte ocurrió en La Jagua de Ibirico, departamento del Cesar, con una fuerza de 2.5.
Evaluación de riesgos y descarte de emergencias
A pesar de la frecuencia de los cinco sismos, las autoridades de socorro confirmaron que no se registraron emergencias, colapsos estructurales ni afectaciones humanas.
Los organismos técnicos aclararon que el evento en el Chocó, al tener un epicentro terrestre y una profundidad moderada, carece de las características geofísicas necesarias para alterar las condiciones del mar. Por ende, el Instituto Oceanográfico y Antártico de la Armada (Inocar) no emitió ningún estado de observación ni alerta de tsunami en el perfil costarricense o insular ecuatoriano.
El SGC recordó a la ciudadanía que el norte de Sudamérica se encuentra situado sobre zonas de alta interacción tectónica, lo que provoca un promedio de 69 sismos diarios en la región, en su gran mayoría imperceptibles.