La cantante, modelo y actriz Paris Jackson abrió nuevamente uno de los capítulos más sensibles de su vida personal. En una entrevista íntima para el pódcast Trying Not to Die (Intentando no morir), conducido por Jack Osbourne, la artista habló sobre las consecuencias emocionales y psicológicas que enfrentó durante sus años más difíciles marcados por el consumo de alcohol y drogas.

A sus 28 años, la hija del fallecido Michael Jackson reconoció que las adicciones alteraron profundamente su comportamiento y llegaron a afectar los valores con los que creció.

"Es un comportamiento realmente desagradable desde el punto de vista moral, porque me criaron para ser amable", confesó durante la conversación.

"Las drogas borraban completamente mi brújula moral"

Paris explicó que cuando se encontraba sobria lograba mantener claros sus principios y su manera de relacionarse con los demás. Sin embargo, aseguró que el consumo de sustancias cambiaba completamente su personalidad.

"Cuando bebo, eso desaparece. Se esfuma y me convierto en una persona muy vengativa", admitió.

La artista describió esa etapa como un periodo donde sentía que perdía el control emocional y actuaba de maneras que hoy le cuesta reconocer.

Sus declaraciones dejaron ver el fuerte impacto psicológico que tuvo el abuso de sustancias en su vida personal, especialmente porque, según contó, siempre fue educada bajo valores de respeto y empatía.

Los problemas comenzaron mucho antes de las adicciones

Durante la entrevista, Paris Jackson aclaró que sus problemas de salud mental no empezaron con el alcohol o las drogas, sino mucho antes.

La cantante recordó que desde muy joven enfrentó episodios de autolesión, trastornos de alimentación y una constante necesidad de llenar vacíos emocionales.

Según explicó, desde la adolescencia sentía un fuerte deseo de encontrar validación o alivio a través de factores externos, situación que con el tiempo terminó convirtiéndose en una dependencia emocional y física.

"Siempre buscaba llenar algo", dejó entrever la artista al hablar sobre sus primeros años.

Paris también reveló que buscó ayuda profesional por primera vez cuando tenía apenas 17 años, iniciando desde entonces un largo proceso de tratamiento y recuperación.

Seis años de sobriedad y una reconstrucción emocional

Actualmente, la hija del "Rey del Pop" acumula seis años de sobriedad, un logro que considera fundamental dentro de su transformación personal.

No obstante, reconoció que sanar emocionalmente no ha sido un camino lineal ni sencillo.

La cantante explicó que aprender a vivir sin los mecanismos de escape que utilizó durante años puede resultar extremadamente complejo, especialmente cuando aparecen nuevamente emociones difíciles o recuerdos traumáticos.

"La vida puede volverse sumamente complicada sin esos antiguos mecanismos de supervivencia", reflexionó.

Además, confesó que continúa enfrentando diagnósticos relacionados con depresión mayor y trastorno de estrés postraumático, condiciones que forman parte de su día a día mientras intenta mantener equilibrio entre su bienestar personal y su carrera artística.

Música, terapia y reconstrucción personal

En los últimos años, Paris Jackson ha utilizado la música y el arte como herramientas para canalizar emociones y reconstruirse emocionalmente.

La artista alterna actualmente su faceta musical con proyectos audiovisuales y apariciones dentro de la industria del entretenimiento, mientras mantiene un enfoque constante en su salud mental.

Sus declaraciones generaron miles de reacciones en redes sociales, donde seguidores y usuarios destacaron la valentía con la que decidió hablar abiertamente sobre adicciones, salud emocional y recuperación.

Muchos también resaltaron la importancia de visibilizar estos temas, especialmente tratándose de figuras públicas que crecieron bajo una exposición mediática permanente desde la infancia.