Las Fuerzas Armadas, en una operación conjunta de gran escala denominada "Feriado Sorpresa", desarticularon durante la madrugada de este jueves una estructura narcocriminal vinculada al grupo de delincuencia organizada (GDO) Los Lobos. La intervención, ejecutada de manera simultánea por aire, mar y tierra en la provincia de Manabí, resultó en la incautación de 4.5 toneladas de droga.
Como parte de esta intervención se logró también la aprehensión de cuatro ciudadanos y la neutralización de una logística destinada al tráfico transnacional de droga. El operativo se concretó tras labores previas de inteligencia militar en coordinación con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y el apoyo estratégico del Comando Sur de los Estados Unidos.
Fuerzas Armadas interceptaron dos lanchas
El despliegue permitió interceptar la operación ilícita en el momento exacto en que la estructura intentaba activarse: mientras el cargamento de droga estaba listo para ser embarcado en tierra, dos embarcaciones tipo fibra se posicionaban en altamar para recibir la mercancía.
En el ámbito marítimo, unidades de la Armada del Ecuador intervinieron, aproximadamente a 5 millas náuticas al noroeste de Cabo Pasado. En este punto se interceptaron dos embarcaciones sin nombre ni matrícula, equipadas con seis motores fuera de borda, dispositivos de comunicación y balizas satelitales. Durante esta fase de la operación, cuatro individuos fueron aprehendidos y puestos a órdenes de las autoridades competentes.
Paralelamente, en el ámbito terrestre, personal del Ejército Ecuatoriano realizó una incursión en el sector de Jama, perteneciente al cantón Sucre. En este sitio se localizaron las 4.5 toneladas de droga que, según las investigaciones, debían ser trasladadas hacia las fibras interceptadas.
Se usó drones y tecnología de punta en el operativo
El uso de capacidades tecnológicas avanzadas, incluyendo el empleo de drones, fue determinante para realizar un ingreso directo y simultáneo que impidió cualquier intento de fuga o reacción por parte de los sospechosos.
De acuerdo con las estimaciones de las autoridades, este golpe representa una afectación económica de aproximadamente 275 millones de dólares para las arcas de la organización criminal, impactando severamente su logística, movilidad y capacidad operativa en el litoral ecuatoriano.
El ministro de Defensa Nacional, Gian Carlo Loffredo, junto al jefe del Comando Conjunto, Henry Delgado, y el comandante general del Ejército, Jhon Miño, se desplazaron a territorio para supervisar los resultados y la cadena de custodia de la evidencia.
Esta operación se enmarca en un despliegue nacional de seguridad dispuesto para el actual feriado del Día del Trabajador. Actualmente, alrededor de 38 mil militares se encuentran operativos en todo el país, con presencia reforzada en ejes viales, espacios marítimos, sectores estratégicos, zonas turísticas, puertos y aeropuertos, con el objetivo de garantizar el orden público y la seguridad de los ciudadanos frente a las amenazas del crimen organizado.