El acceso a una vivienda propia en Ecuador atraviesa un nuevo escenario en 2026, marcado por la ampliación de programas de financiamiento, tasas de interés subsidiadas y beneficios estatales que buscan dinamizar el sector de la construcción y reducir el déficit habitacional. El Gobierno ha puesto en marcha varias iniciativas que permiten a más familias acceder a una casa, incluso aquellas que antes no cumplían los requisitos tradicionales del sistema financiero.

Credicasa: hipotecas con tasa histórica del 2,99 %

Uno de los programas más relevantes es Credicasa, un préstamo hipotecario gestionado por el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess), dirigido a afiliados y jubilados del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

Este crédito ofrece una tasa de interés del 2,99 %, considerada una de las más bajas registradas en el país para vivienda. Inicialmente, el monto máximo era de $50.000, pero tras el anuncio del presidente Daniel Noboa, el techo se elevó a $65.000, ampliando significativamente el rango de inmuebles que pueden adquirirse bajo esta modalidad.

Además, se incrementó el avalúo comercial permitido y se flexibilizaron las condiciones, permitiendo ahora la compra de viviendas de una sola habitación, como suites, siempre que sean nuevas y de primer uso. El Biess destinará $600 millones de su cartera para financiar este plan.

Requisitos y alivio en las cuotas mensuales

Credicasa está dirigido a familias con ingresos de hasta $1.527,94 mensuales. Entre los requisitos figuran 36 aportaciones al IESS para afiliados en relación de dependencia o voluntarios, y pensión vigente en el caso de jubilados. Según estimaciones del sector inmobiliario, la cuota mensual puede reducirse hasta en un 26 % frente a un crédito hipotecario tradicional, lo que representa un alivio importante para los hogares.

Crédito Miti-Miti: apoyo estatal a la tasa de interés

Otra alternativa es el crédito Miti-Miti, enfocado en viviendas de interés social (VIS) y de interés público (VIP). En este esquema, el Estado asume el 50 % de la tasa de interés, permitiendo que los beneficiarios accedan a financiamiento con tasas cercanas al 4,99 % y, en algunos casos, al 4,87 % a través del Banco del Pacífico.

Este programa financia la compra de la primera vivienda, con precios que pueden llegar hasta los $107.000, plazos de hasta 25 años y una entrada mínima del 5 %. Las entidades financieras participantes incluyen bancos privados y mutualistas, bajo la coordinación del Ministerio de Infraestructura y Transporte (MIT).

Casa U: residencias para estudiantes universitarios

El acceso a vivienda no solo se limita a la compra. En noviembre de 2025 se presentó el programa Casa U, orientado a estudiantes de universidades públicas. Esta iniciativa contempla la construcción de residencias universitarias en al menos nueve instituciones del país, con el objetivo de evitar la deserción académica por falta de alojamiento.

Las primeras universidades beneficiadas incluyen la Escuela Superior Politécnica de Chimborazo, la Universidad Técnica de Babahoyo y la Universidad Estatal Península de Santa Elena. Cada proyecto implica una inversión aproximada de $3 millones y contempla habitaciones, áreas comunes y servicios básicos.

Casa 100: viviendas totalmente subsidiadas

Para los sectores más vulnerables, el programa Casa 100 ofrece viviendas con subsidio total. Está dirigido a familias en situación de pobreza o pobreza extrema, priorizando a quienes no hayan recibido beneficios habitacionales anteriormente. El plan contempla la construcción en terrenos propios o en urbanizaciones desarrolladas por el Estado.

Empresas públicas como Petroecuador, Celec y Flopec se han sumado a esta iniciativa, destinando más de $43 millones para proyectos de vivienda social en distintas provincias del país.

Incentivos tributarios para reducir el déficit habitacional

Como complemento a estos programas, el Gobierno anunció incentivos tributarios para el sector privado. La propuesta, que se incluiría en la Ley de Solidaridad Nacional, permitiría a las empresas deducir hasta el 30 % del impuesto a la renta mediante la donación de viviendas de interés social.

Esta estrategia busca involucrar al sector empresarial en la reducción del déficit habitacional y fortalecer el denominado "año de la construcción", con el que el Ejecutivo espera reducir al menos el 20 % de la falta de vivienda hasta 2029.

Con estas iniciativas, el acceso a crédito hipotecario en Ecuador experimenta una transformación significativa, ampliando oportunidades para distintos sectores de la población y redefiniendo las formas de alcanzar la casa propia.