La ciudad de Nueva York fue el escenario del último homenaje público al reconocido trombonista, compositor y productor musical Willie Colón, cuyo funeral se realizó la mañana del lunes 9 de marzo en la Catedral de San Patricio. Decenas de familiares, amigos y seguidores se congregaron en el templo para despedir al artista, considerado una de las figuras más influyentes en la historia de la salsa.
La ceremonia religiosa se llevó a cabo semanas después del fallecimiento del músico, ocurrido el 21 de febrero a los 75 años. De acuerdo con el comunicado difundido por sus allegados, el artista murió en paz acompañado por sus seres queridos. El funeral público permitió que admiradores y miembros de la comunidad latina en Nueva York rindieron homenaje a una de las figuras más representativas de la salsa.
Willie Colón un icóno de la salsa
La misa incluyó intervenciones en español e inglés, además de momentos musicales que recordaron la trayectoria artística del intérprete y su aporte a la cultura latina. Durante la ceremonia, los hijos del músico compartieron recuerdos personales sobre la vida de su padre. Diego Colón destacó el impacto que tuvo el artista en la música y en las personas que lo conocieron a lo largo de su carrera.
Por su parte, Alejandro Miguel Colón recordó que el propio trombonista había manifestado en vida su deseo de que su despedida se realizara en la histórica catedral neoyorquina. Tras la ceremonia pública, la familia informó que el entierro del músico se llevará a cabo en un acto privado. La decisión busca permitir un espacio íntimo para sus familiares más cercanos después del homenaje abierto al público.
Numerosas producciones discográficas
El artista, cuyo nombre de nacimiento fue William Anthony Colón Román, nació en el Bronx, un distrito de la ciudad de Nueva York que fue escenario clave para el desarrollo de la salsa durante la segunda mitad del siglo XX. Desde ese entorno cultural, Colón inició una carrera que lo convirtió en uno de los referentes del género. A lo largo de su trayectoria musical, el trombonista participó en numerosas producciones discográficas.
Su estilo musical y su trabajo como compositor y productor contribuyeron a consolidar la popularidad de la salsa a nivel internacional. El músico deja como sobrevivientes a su esposa, Julia Colón Craig, con quien estuvo casado durante casi cinco décadas, además de sus cuatro hijos, nietos, bisnietos y otros familiares cercanos.
La despedida pública en Nueva York reunió a seguidores de distintas generaciones que acudieron para recordar el legado artístico de Colón y su influencia en la historia de la música latina. El homenaje marcó el cierre de una etapa para uno de los músicos más representativos del género salsero.