Al menos dos personas murieron y siete permanecen desaparecidas tras el naufragio de la embarcación Lima de Abreu XV, ocurrido en la confluencia de los ríos Solimões y Negro, en el estado de Amazonas (Brasil), durante una ruta fluvial entre Manaos y Nova Olinda do Norte. El hecho es investigado por las autoridades brasileñas.

Rescate de pasajeros

El accidente ocurrió poco después de que la lancha abandonara el puerto y comenzara su recorrido por el río Amazonas.

Una embarcación que navegaba cerca del lugar logró rescatar a 71 pasajeros, quienes fueron trasladados a zonas seguras tras el hundimiento.

Entre las víctimas mortales se confirmó el fallecimiento de una mujer de 22 años y una niña de 3 años. La menor fue llevada de emergencia a un hospital infantil del este de Manaos, donde ingresó sin signos vitales. Ambos cuerpos fueron trasladados al Instituto Médico Forense (IML) para su identificación y entrega a familiares.

Investigación en curso

El Departamento de Bomberos informó que, por el momento, se desconocen las causas oficiales del siniestro.

Una pasajera rescatada declaró a medios locales que la lancha navegaba a alta velocidad y que el capitán intentó adelantar a otra embarcación antes de ser impactado por varias olas que llenaron de agua el interior.

Las autoridades iniciaron peritajes técnicos para determinar las condiciones de navegación, el estado de la embarcación y factores climáticos al momento del accidente.

Capitán detenido

El capitán Pedro José da Silva Gama, de 42 años, fue detenido por la Policía Civil para rendir versión de los hechos y posteriormente quedó en libertad bajo fianza.

Según su testimonio, el accidente fue provocado por cambios repentinos en las condiciones meteorológicas y por el desplazamiento de pasajeros hacia la proa.

El conductor afirmó que, tras advertir el riesgo, informó a los pasajeros para que permanecieran sentados, pero varios se movieron hacia la parte delantera, provocando el desequilibrio de la lancha.

Secuencia del hundimiento

De acuerdo con la versión del capitán, una primera ola golpeó la embarcación sin mayores consecuencias.

Posteriormente, al llegar una segunda ola, algunos pasajeros abrieron la puerta de la proa, lo que permitió el ingreso masivo de agua al interior.

Una tercera ola impactó con mayor fuerza y terminó por inundar la cubierta, provocando el hundimiento desde la parte frontal.

Operativo de emergencia

El capitán indicó que trató de distribuir chalecos salvavidas y dirigir a los pasajeros hacia la popa para evacuar.

También aseguró que la embarcación no superaba su capacidad autorizada y que el fuerte oleaje se mantuvo durante más de una hora después del hundimiento.

Las labores de rescate se extendieron por más de 40 minutos debido a las condiciones climáticas adversas.