En un solo día en Manta hubo una masacre y dos sicariatos que dejaron seis personas muertas y seis heridas. Era de madrugada y transcurrían los primeros minutos del miércoles 8 de julio de 2026 cuando ocurrió una masacre.
En el silencio de la noche solo se escuchaba el ladrido de los perros, los sollozos de la familia de un taxista que murió por un infarto y a quien estaban velando en la avenida 225 y calle 324 del barrio Cuba, en la parroquia Eloy Alfaro de Manta; cuando el caos estalló.
El ataque
Al velorio llegaron varios asesinos a bordo de un taxi y dispararon de manera indiscriminada contra las personas reunidas. Las balas zumbaban por la calle y se mezclaban con los gritos y carreras desesperadas por alejarse de la lluvia de muerte, pero alcanzaron a diez. Cuando las balas cesaron, los hombres del taxi huyeron. La familia con los cuerpos invadidos de nervios intentaron ayudar a los caídos, pero por dos de ellos nada se pudo hacer: estaban muertos.
Los cuerpos de Edwin Joel Chávez Sánchez (32) y Damián Eduardo Chávez Mendoza (28 ) quedaron tendidos en la vía. Luciano Alberto Ponce Mera (34) y Jefferson Cristóbal Toala Químiz (44 ) fueron trasladados de urgencia al Hospital del Seguro Social de Manta, donde minutos después de su ingreso se confirmó su deceso.
Joel D., Bryan C. y Ramón C., quienes resultaron heridos fueron hospitalizados y su condición médica es estable; en cambio, el cuadro clínico de Anthony M., Daniel M. y John C., se mantiene de pronóstico reservado, según el informe preliminar de la Policía.
Investigación policial
Al lugar acudieron unidades de Criminalística y la Dirección Nacional de Investigaciones de Delitos contra la Seguridad del Estado (Dinased), que acordonaron la zona, recolectaron los casquillos percutidos dispersos en la calzada y preservaron las evidencias.
Los cuerpos de las cuatro víctimas fueron trasladados al Centro Forense de Manta para practicarles las autopsias.
Persona con discapacidad
Uno de los asesinados en este atentado era una persona con discapacidad. Damián Eduardo Chávez Mendoza (28), era muy conocido en el barrio Cuba y de cariño le decían "Coco".
Él trabajaba cuidando carros en los exteriores del cementerio de Cuba y siempre usaba un chaleco reflectivo. Familiares indicaron que había ido al velorio acompañando a un amigo y fue alcanzado por las balas.
Dos sicariatos más
La violencia no se detuvo. Cuando el reloj marcaba las 07:30, un nuevo ataque asustó al barrio Nueva Esperanza, también en la parroquia Eloy Alfaro. Frente a su propio local comercial, fue asesinado a disparos Juan Arturo Pin Pérez, de 33 años y propietario de una licorería. Su cuerpo quedó tendido boca abajo sobre la vereda; vecinos del sector, consternados, colaboraron cubriéndolo con una sábana hasta la llegada de las autoridades.
Solo seis horas después, cerca de las 13:30, se reportó un tercer hecho en el callejón San Gregorio que da a la calle 110 de la parroquia Tarqui. Allí se escucharon al menos ocho disparos contra Javier Moreira, de aproximadamente 25 años, conocido cariñosamente por sus allegados como "Nobita", quien falleció en el portal de una vivienda. Los equipos policiales realizaron el levantamiento del cuerpo y la recolección de indicios.
Ataque a mecánico
Un maestro mecánico de moto fue atacado a balas y está hospitalizado con pronóstico reservado. El hecho se registró, alrededor de las 10h15 de este miércoles 8 de julio del 2026, al interior de un taller mecánico de reparación de motocicletas, ubicado en la Avenida 36 entre calles 12 y 14 del barrio Santa Martha de Manta.
Según se conoció varios sujetos armados, llegaron al taller de motos y dispararon contra quien sería propietario del taller.Debido al atentado, el hombre resultó con heridas de impactos de bala y lo trasladaron hasta el subcentro de Santa Martha.
Por ahora, las condiciones del herido son de carácter reservado. Mientras personal de la policía nacional de Criminalística tomaron procedimiento en el lugar del atentado.
Sin respuesta policial
Hasta el cierre de esta edición, no se han registrado detenciones relacionadas con ninguno de los tres ataques, ni las autoridades han emitido un pronunciamiento oficial sobre los móviles o la identidad de los responsables.
Las diligencias investigativas continúan bajo el silencio policial. Con estos crímenes, en el distrito de Manta, Montecristi y Jaramijó se han registrado 271 muertes violentas, en siete meses del 2026.