Estados Unidos deportó a 57 406 ecuatorianos desde 2019 hasta el 26 de enero de 2026, según datos de la Cancillería del Ecuador; los retornos ocurrieron por operativos migratorios y controles de ICE.
Las deportaciones de ecuatorianos se mantienen como una constante en la agenda migratoria bilateral. Los registros oficiales muestran llegadas frecuentes de vuelos con connacionales retornados. Las autoridades estadounidenses ejecutan redadas y detenciones a través del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El Ministerio de Relaciones Exteriores consolida las cifras y reporta cada año el número de personas retornadas. La serie estadística cubre desde 2019 y refleja cambios en intensidad, pero no interrupciones. El flujo continuó durante periodos de mayor control fronterizo y también en etapas de ajustes administrativos.
2023 marcó el mayor número de retornos
El año 2023 registró 18 449 ecuatorianos deportados, el nivel más alto del periodo disponible. Ese dato superó con amplitud a los años previos y elevó la presión sobre servicios de acogida. Las llegadas se concentraron en vuelos coordinados entre ambos gobiernos y operativos periódicos.
En 2024 la cifra bajó a 13 681 deportaciones, aunque se mantuvo en niveles elevados. El descenso no cambió la tendencia general de retornos forzados hacia Ecuador. Los reportes oficiales situaron ese año entre los más intensos desde 2019.
Cifras altas también en 2025 y 2026
Durante 2025 se registraron 9 351 ecuatorianos deportados, según los mismos registros. El número resultó menor que en 2023 y 2024, pero superó datos previos a 2021. Las autoridades confirmaron que los vuelos siguieron un cronograma regular de repatriación.
Entre el 1 y el 26 de enero de 2026 se sumaron 742 nuevos casos. El dato corresponde a las primeras semanas del año y amplía el acumulado histórico. Con ese registro, el total desde 2019 alcanzó 57 406 connacionales retornados. Al arribar, los ciudadanos llegan en aviones militares estadounidenses a aeropuertos ecuatorianos. Reciben un kit básico y una ayuda económica cercana a 50 dólares para su traslado interno. El apoyo se ejecuta mediante un convenio con el Programa Mundial de Alimentos.
Casos familiares y centros de detención
Un episodio reciente involucró a Adrián Alexander Conejo Arias y su hijo Liam, de cinco años, detenidos en Texas. Ambos permanecieron en un centro migratorio mientras se resolvía su situación legal. Después recuperaron la libertad por orden judicial, según información difundida por autoridades.
El caso puso atención sobre los centros donde permanecen familias durante procesos administrativos. Entre ellos figura Dilley, Texas, con cerca de 1 400 personas, incluidos 400 menores, según legisladores demócratas. Estas instalaciones concentran a migrantes mientras avanzan audiencias y revisiones de estatus.
Las cifras oficiales confirman que la deportación de ecuatorianos sigue activa cada año. Además, la Cancillería mantiene coordinación para recibir a los retornados y canalizar asistencia. Así, el fenómeno migratorio continúa como tema relevante en la relación entre Ecuador y Estados Unidos.