La Playa El Murciélago, uno de los principales atractivos turísticos de Manta, se encuentra en el centro de un proyecto de reordenamiento impulsado por la Alcaldía. El objetivo es transformar la actual imagen desordenada en un referente de uniformidad y seguridad, preparando a la ciudad para una mayor afluencia turística. Sin embargo, la iniciativa, que busca consolidarse como una ordenanza municipal, ha encontrado tanto apoyo como críticas entre los comerciantes.

La alcaldesa Marciana Valdivieso explicó este miércoles 25 de marzo del 2026 que el proyecto se gestó hace un año, motivada por la necesidad de "poner orden en la playa". Un punto clave fue la seguridad: "tengo que reconocer que cuando asumo la alcaldía, ya teníamos los kioscos ubicados en esa posición muy cerca del mar", una situación que se agravó durante el oleaje de diciembre del 2024, afectando las estructuras y poniendo en riesgo a los comerciantes.
La propuesta municipal, que ya ha iniciado como "proyecto piloto", contempla una zonificación clara: los restaurantes, que ya se encuentran en la infraestructura del malecón, permanecerán; los artesanos serán reubicados y los kioscos de bebidas serán trasladados a un sector más seguro. Además, la alcaldesa enfatiza la necesidad de unificación de la imagen, combatiendo la "contaminación visual" actual. "Teníamos carpas amarillas, rojas, azules, pero debemos mantener los colores de la ciudad", señaló, apuntando a una paleta de celestes, blancos y azules, y el uso de materiales amigables con la naturaleza.
Críticas a la imagen actual: Del Kiosco a la Barbería
Nicolás González Rivas, ciudadano, cuestiona la imagen desordenada de la playa que se extiende sobre toda el área. "En la playa siempre han habido restaurantes y comerciantes como los que alquilan carpas y sillas, pero de un tiempo para acá la presencia comercial se ha triplicado", se quejó. González añadió que la proliferación de la informalidad y la diversidad de negocios han profundizado el problema visual.

En la actualidad, el perfil de la playa exhibe una mezcla caótica que incluye, más allá de los restaurantes y los 19 kioscos de bebidas frías, la presencia de vendedores ambulantes, carpas dispares y, últimamente, espacios dedicados a actividades comerciales tan diversas como una barbería y kioscos de tatuajes y colocación de aretes. Este desorden visual es lo que el Municipio busca erradicar mediante la nueva ordenanza.
Entre el apoyo al orden y la oposición al traslado
La Asociación de Bebidas Frías de Playa El Murciélago, conformada por 19 miembros y con más de 20 años de historia, reconoce la necesidad de mejorar. Dayana Mendoza, su presidenta, recuerda que la creación de los actuales kioscos de madera en 2021 fue una iniciativa para mejorar los antiguos "kiosquitos desarmables", y destaca que han operado cumpliendo con permisos de funcionamiento que les cuestan $60 cada cuatro meses.

Sin embargo, la principal objeción de la asociación radica en el punto de reubicación propuesto por el Municipio: ser ubicados "en la parte de abajo donde están los restaurantes", más cerca del Malecón. Según Mendoza no están de acuerdo con el traslado, porque afectarán a los dueños de los restaurantes al ser reubicados en el borde del Malecón Escénico. "Lo que buscamos aquí es un orden, pero de cambiar, de unificar y de realizar muchas situaciones", acotó.
El temor de los comerciantes es que al agruparlos junto a la zona de restaurantes, se cree un nuevo foco de "contaminación visual", esta vez afectando a los locales del malecón. "Queremos un orden, pero un orden que de verdad sea factible para ambas partes", explicó Mendoza, al tiempo que reveló que la asociación está elaborando una contrapropuesta para presentar una visión alternativa que garantice el orden sin perjudicar a ninguna de las partes.
A pesar de la discrepancia, los vendedores muestran apertura al proyecto de uniformidad. Reconocen que su infraestructura actual es desigual y apuestan por un proyecto donde "todos seamos iguales" en aspecto físico. Además, aprovechan para solicitar mejoras que complementen el reordenamiento, como mayor seguridad e iluminación en la playa, ya que los paneles solares están deteriorados.
El Camino hacia la Ordenanza: Opiniones Divididas
La alcaldesa de Manta manifestó que el proyecto de zonificación está próximo a ser presentado en sesión de Concejo, lo que lo convertirá en ordenanza. Leonardo Ortiz, administrador de uno de los locales de bebidas frías, tiene una postura de respaldo, a pesar de las reubicaciones. "Nosotros estamos de acuerdo porque al fin y al cabo es una ordenanza de la localidad, la cual precautela el aumento turístico y una mejor imagen para la playa", afirmó Ortiz, quien ve la reubicación como una medida de seguridad ante las mareas.

La Alcaldesa, por su parte, reitera que el trabajo ya inició con los comités turísticos y que la propuesta de ordenanza es la formalización de un proceso que ya está en marcha. Manta busca replicar ejemplos internacionales donde "pequeñas acciones se ven grandes cambios", elevando su turismo a través de la uniformidad y el buen servicio.
Mientras el cabildo se prepara para debatir y aprobar la ordenanza y la Asociación de Bebidas Frías afina su propuesta, los turistas como Isabel Flores solo quieren una mejor playa El Murciélago sin generar afectaciones económicas o visuales a un sector que, a pesar de las críticas, ha sido parte del paisaje playero por más de dos décadas.