Autoridades de control y comerciantes informales se mantienen en el juego del 'gato y el ratón' en los alrededores del Mercado Central de Portoviejo.

En calles como la Alajuela, Córdova, Julio Jaramillo y García Moreno hay quejas por el uso indebido de aceras por parte de informales, situación que afecta la movilidad de peatones e, incluso, vehículos.

Control Territorial del municipio afirma que ejecutan controles para el correcto uso del espacio público, pero que cada acción apenas aleja a los comerciantes informales. Se van a otras arterias y luego regresan.

Recientes operativos desplegaron a más de 120 uniformados para dar seguimiento a la problemática, sin que represente una solución. Aquello también incomoda a dueños de comercios formales.

"Hay que acatar la ley"

Simón García, director cantonal de Desarrollo Territorial, enfatizó que el "municipio actúa bajo el marco legal de las ordenanzas vigentes".

Según el funcionario, los controles en Portoviejo se mantienen de forma semanal, con especial énfasis en las zonas regeneradas donde la circulación de informales está prohibida. "Primero se les pide que se retiren, si son reincidentes se procede a la retención", explicó García.

Aunque no precisó la cifra exacta de triciclos decomisados, admitió que "el número es elevado debido al desacato constante". 

"Todos tienen derecho a trabajar, pero hay que acatar la ley", puntualizó el director, reafirmando que la labor de los servidores públicos es hacer cumplir la norma.  

El "juego del gato y el ratón" en las calles

Sin embargo, para los propietarios de establecimientos formales en Portoviejo, la efectividad de estos controles es "temporal".

Emilio Garzón, comerciante de la calle Alajuela, describe cómo se manejan los informales.  "Los agentes llegan y los hacen retirar, pero apenas se van, los informales vuelven. La misma gente les avisa cuando ya no hay autoridad. Yo sigo viendo la misma cantidad de personas, nada cambia", lamentó.

Mario Molina, coordinador de Plaza Central, aseguró que la invasión de calles y portales es un problema que persiste a pesar de las reuniones mantenidas con la alcaldía de Portoviejo.

Molina estima que aproximadamente 100 comerciantes informales ocupan diariamente las aceras peatonales alrededor del mercado, obstaculizando el paso y afectando a los negocios establecidos.

Espacio adecuado y mayor organización

El pedido que hacen los comerciantes formales no se centra en prohibir el trabajo, sino en que exista "mayor organización e igualdad". 

"Nosotros pagamos arriendo, ellos no", señaló Molina, quien instó al municipio a buscar espacios adecuados para los comercios informales.

Mientras el municipio mantiene su política de retenciones y patrullajes, el centro de Portoviejo se "invade" de comercios informales, que según versiones, "está lejos de resolverse solo con operativos semanales", agregó Molina.