La conservadora Laura Fernández Delgado fue investida este viernes 8 de mayo de 2026 como presidenta de Costa Rica, durante una ceremonia realizada en el Estadio Nacional, en San José, donde juró el cargo para el periodo 2026-2030, tras ganar las elecciones presidenciales con más del 48 % de los votos. La nueva mandataria inició su gobierno con un discurso enfocado en seguridad, reforma judicial y continuidad política respecto al mandato de Rodrigo Chaves.

Fernández, politóloga y exministra de la Presidencia durante el gobierno de Chaves, se convierte en la segunda mujer en asumir la Presidencia de Costa Rica, según reportó Associated Press. Su llegada al poder ocurre en un contexto marcado por el debate sobre inseguridad, crimen organizado y el papel de las instituciones judiciales.

La victoria electoral de Fernández fue oficializada por el Tribunal Supremo de Elecciones tras el escrutinio definitivo. De acuerdo con reportes publicados en marzo, la candidata del Partido Pueblo Soberano obtuvo 1.243.141 votos, equivalentes a más del 48 % del respaldo electoral.

Seguridad y reforma judicial, ejes del discurso

Durante su intervención, Fernández prometió impulsar medidas de seguridad de alto impacto, entre ellas la apertura de una megacárcel y un centro de vigilancia policial. Reuters reportó que la nueva presidenta planteó una estrategia de combate al crimen organizado y al narcotráfico, con énfasis en infraestructura penitenciaria y vigilancia tecnológica.

La mandataria también cuestionó el funcionamiento del sistema judicial y anunció que promoverá reformas para fortalecer la confianza ciudadana en la justicia. En su discurso sostuvo que la seguridad no dependerá únicamente de nuevas cárceles o vigilancia, sino también de cambios institucionales para enfrentar redes criminales.

Según la agencia Reuters, Fernández nombró a Gerald Campos como ministro de Seguridad y planteó una línea de "mano dura" frente a la criminalidad. La agenda de seguridad se presenta como una de las principales prioridades de su administración, en un país que ha registrado preocupación pública por el aumento de delitos asociados al crimen organizado.

Rodrigo Chaves mantiene influencia en el Gobierno

Uno de los nombramientos más relevantes del nuevo gabinete es el de Rodrigo Chaves, expresidente de Costa Rica, como ministro de la Presidencia y ministro de Hacienda. Associated Press informó que esta designación lo mantiene en dos cargos estratégicos dentro del Ejecutivo y le otorga inmunidad mientras continúa investigado por presuntos casos de corrupción.

El País calificó el nuevo rol de Chaves como el de un "súperministro", debido a la concentración de funciones políticas y fiscales en su figura. El medio indicó que el exmandatario conserva una posición central en el nuevo gobierno, luego de respaldar la candidatura de Fernández y mantener influencia en el Partido Pueblo Soberano.

La presencia de Chaves en el gabinete ha generado atención internacional por el peso político que conservará tras dejar la Presidencia. Su administración concluyó con altos niveles de popularidad, pero también con críticas por el deterioro de indicadores de seguridad y cuestionamientos sobre institucionalidad democrática, según reportes de prensa internacional.

Nuevo periodo presidencial en Costa Rica

Fernández gobernará Costa Rica durante cuatro años, hasta 2030. Su administración inicia con mayoría legislativa del Partido Pueblo Soberano, lo que podría facilitar la tramitación de reformas relacionadas con seguridad, justicia y administración pública.

La ceremonia de investidura se desarrolló en San José con presencia de autoridades nacionales e invitados internacionales. Según reportó EFE, la sesión oficial fue abierta por la presidenta del Congreso, Yara Jiménez, antes de la juramentación de Fernández como mandataria.

El inicio del nuevo gobierno costarricense estará marcado por la implementación de sus promesas de campaña, especialmente en seguridad ciudadana, reforma judicial y gestión pública. La nueva presidenta afirmó que su administración buscará extender el proyecto político iniciado por Chaves y llevarlo a "cada rincón de Costa Rica", según el discurso recogido por medios internacionales.