La Fiscalía General de la Nación acusó este martes a Jhorman David Mora Silva, alias "Caleño", por su presunta participación en el asesinato del senador Miguel Uribe, ocurrido tras un atentado armado registrado en junio en Bogotá y que derivó en su fallecimiento en agosto.
Delitos imputados y rol señalado
Según el ente acusador, alias "Caleño" enfrenta cargos por homicidio agravado, concierto para delinquir agravado, uso de menores en la comisión de delitos y porte ilegal de armas de fuego.
De acuerdo con la investigación, el procesado habría tenido un papel clave en la planificación del atentado, pese a encontrarse privado de libertad por otro delito.
La Fiscalía sostiene que el acusado presuntamente contactó desde la cárcel al menor de edad que ejecutó el ataque, con el objetivo de convencerlo de participar en el crimen.
Coordinación del atentado
Las autoridades indicaron que alias "Caleño" habría dado instrucciones al adolescente sobre cómo vestirse para pasar desapercibido durante el ataque.
Además, se señala que participó en una videollamada el día de los hechos junto a otros implicados, entre ellos Elder José Arteaga Hernández, alias "Chipi", en la que se habría coordinado la ejecución del atentado.
Según el reporte, en esa comunicación también se habría definido el transporte del menor hacia el lugar del ataque, ocurrido en el sector de Fontibón, en Bogotá.
Red criminal bajo investigación
La Fiscalía informó que los elementos probatorios recopilados apuntan a que el acusado haría parte de un grupo delictivo dedicado a homicidios selectivos y otras actividades ilícitas en la capital colombiana.
El caso forma parte de una investigación más amplia que busca establecer la estructura completa detrás del crimen, así como sus motivaciones, que aún no han sido esclarecidas.
Las autoridades continúan recopilando pruebas y no descartan nuevas vinculaciones dentro del proceso judicial.
Un crimen que impactó al país
El asesinato de Miguel Uribe, miembro del partido Centro Democrático, generó conmoción en Colombia y reavivó el recuerdo de periodos marcados por la violencia política.
El senador fue atacado el 7 de junio, cuando recibió dos disparos en la cabeza y uno en la pierna, durante un acto de campaña en Bogotá.
Tras permanecer hospitalizado durante varias semanas, falleció el 11 de agosto, en medio de un proceso médico que no logró revertir la gravedad de sus heridas.