La selección de España comenzó su participación en el Mundial 2026 con un empate sin goles frente a Cabo Verde, en un encuentro disputado este lunes en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta por la primera jornada del Grupo H. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente asumió el control del balón durante gran parte del compromiso, pero no encontró la fórmula para superar el planteamiento defensivo de su rival.
La vigente campeona de Europa llegaba al torneo como una de las selecciones señaladas entre las favoritas para avanzar con solvencia en la fase de grupos. Sin embargo, el estreno estuvo marcado por la falta de eficacia ofensiva ante una selección caboverdiana que debutó en una Copa del Mundo mostrando orden táctico, disciplina y fortaleza física.
El resultado dejó a España sin la victoria esperada en el inicio de su camino mundialista y obligada a buscar mejores sensaciones en los siguientes compromisos del grupo, que completan Uruguay y Arabia Saudita.
Dominio de España sin recompensa en Atlanta
Desde los primeros minutos, España monopolizó la posesión del balón y se instaló en campo contrario. Cabo Verde optó por un bloque compacto, con la mayoría de sus jugadores replegados cerca de su área y limitando los espacios para los atacantes europeos.
A pesar del dominio territorial, las ocasiones claras tardaron en aparecer. El conjunto español encontró dificultades para generar profundidad y romper las líneas defensivas de un rival que apenas concedió oportunidades durante gran parte del primer tiempo.
Las llegadas más peligrosas se concentraron en el tramo final de la primera mitad. Ferran Torres estuvo cerca de abrir el marcador con un remate que impactó en el travesaño. Posteriormente, el delantero volvió a exigir al guardameta Vozinha, quien respondió con una intervención decisiva para mantener la igualdad.
Vozinha se convierte en la figura del encuentro
El experimentado portero caboverdiano fue uno de los protagonistas de la jornada. Además de sus intervenciones ante Ferran Torres, evitó el gol español en acciones protagonizadas por Mikel Oyarzabal y Aymeric Laporte, consolidándose como una pieza clave para sostener el resultado.
La actuación del arquero resultó determinante para que Cabo Verde llegara al descanso sin recibir goles. Su seguridad bajo los tres palos permitió a la selección africana mantener intacto el plan defensivo diseñado para enfrentar a uno de los equipos con mayor posesión del torneo.
En la segunda mitad, España intentó aumentar la intensidad de su juego. El ritmo ofensivo mejoró en algunos pasajes, aunque las oportunidades continuaron siendo escasas frente a una defensa que mantuvo el orden durante los 90 minutos.
El regreso de Lamine Yamal no cambió el marcador
Luis de la Fuente recurrió al banquillo en busca de soluciones ofensivas e introdujo a Lamine Yamal y Mikel Merino para el tramo final del encuentro. La entrada del joven extremo aportó dinamismo y velocidad en los últimos metros.
Yamal participó en una de las acciones más prometedoras de España durante la recta final, aunque el equipo no logró sostener esa mejoría de manera constante. Cabo Verde continuó mostrando solidez colectiva y minimizó los espacios para los atacantes rivales.
La última gran ocasión española llegó en los pies de Mikel Oyarzabal, cuyo remate fue bloqueado por un defensor cuando parecía tener destino de gol. Cabo Verde también generó una aproximación de peligro mediante un cabezazo que obligó a intervenir a Unai Simón.
Con el empate sin goles, España sumó su primer punto en el Grupo H y cerró una jornada inaugural marcada por la resistencia de Cabo Verde y la falta de contundencia ofensiva de la selección europea.