Los birretes y las estolas vuelven a tomar forma en talleres donde se confeccionan estas prendas, a menos de un mes de las graduaciones de los bachilleres.

En le taller de Feliciano Rivera, la producción se activó desde diciembre, cuando le empezaron a llegar los pedidos de las instituciones educativas. Hasta ahora, cuenta con pedidos de alrededor de diez planteles educativos, entre ellos el Portoviejo, Picoazá, Bruno Sánchez, y otros más, incluido de otros cantones.

El precio de estas prendas que utilizarán los bachilleres en su graduación, varía según el modelo y el tipo de prenda. El valor mínimo del birrete es de 15 dólares, mientras que el conjunto completo con la estola alcanza los 25 dólares, de acuerdo con el diseño requerido por cada plantel.

Modelos que cambian con los años

Rivera explicó que cada año las prendas son más modernas con nuevos diseños. Antes se usaba una cinta larga, que los estudiantes retiraban, mientras que para este año se emplea una estola más práctico.

Feliciano Rivera, muestra los nuevos modelos que han confeccionado este año. El Diario

Este nuevo modelo lo utilizarán los bachilleres de las instituciones Portoviejo y en Picoazá, tras la aprobación de las autoridades de los planteles, señaló Rivera, al mostrar sus nuevos diseños que incluyen el escudo y el nombre del plantel bordados.

El artesano recordó que, años atrás, se utilizaba con frecuencia la capa, prenda que en la actualidad casi no se emplea y cada año se va innovando.

Costura como trabajo temporal

Por la demanda de estas prendas, en el taller de Rivera trabaja María Montes, quien cose estolas y birretes por segundo año consecutivo. Señaló que esta actividad representa una oportunidad laboral en una época específica, ya que el resto del año se dedica a confeccionar cortinas.

Montes precisó que la confección de cortinas por estos meses es bajo, por lo que aprovecha en la confección de las prendas para los bachilleres.

Las ceremonias de graduación para el régimen Costa 2026, están previstas para los primeros días de marzo. Estas fechas concentran el mayor requerimiento de birretes, estolas y demás implementos de graduación.

Rivera indicó que continúa recibiendo encargos conforme se acerca el período oficial de graduaciones. Así, la confección de estos implementos se renueva cada año, entre telas, moldes y diseños que cambian con el tiempo, mientras los talleres locales se preparan para vestir a una nueva promoción de bachilleres.