En diálogo con Manavisión Plus, el abogado Juan Xavier Santos analizó el panorama de seguridad nacional. Tras nueve días de toque de queda en provincias críticas como Guayas, Los Ríos, Santo Domingo y El Oro, surge la interrogante sobre si estas medidas restrictivas son soluciones de fondo o simples paliativos ante un Estado que carece de tecnología e inteligencia avanzada.
-Abogado, desde una perspectiva legal y estratégica, ¿qué tan justificada está la restricción de libertades fundamentales frente a los resultados obtenidos hasta ahora? ¿Era esta medida estrictamente necesaria?
Toda vez que el Estado ecuatoriano, al parecer, no cuenta con elementos, con inteligencia ni con equipos necesarios para realizar inteligencia, pues se hace esto; esta medida se ha hecho necesaria realmente con el toque de queda. Igual tenemos que; justamente ayer estaba leyendo, lo que ha sucedido es que muchos delitos se están trasladando a las personas que pasan de toque de queda. Entonces, tiene que actuar el Gobierno Nacional, la Policía Nacional, la Inteligencia... tiene que actuar adaptándose a los nuevos mecanismos utilizando las medidas organizadas. Sin perjuicio de que igual ha disminuido la delincuencia, obviamente; hoy día se hace en la noche, tiene que ver hasta cuándo esto va a durar.
- ¿Cree que se va a extender esa medida en tiempo y también en territorio?
No creo que se vaya a extender tanto, caso contrario muchos negocios estarían quebrando. Cuando quien tiene la responsabilidad de haber adquirido todos los equipos de inteligencia y haber hecho esto hace bastante tiempo fue el Gobierno Nacional. No creo que realmente transcurra más de este mes, obviamente.
-Informes del Gobierno señalan una reducción del 25% al 30% de la violencia en estas provincias. ¿Se justifican estos resultados frente al impacto en las actividades comerciales?
Se justifica, sí, se justifica porque era necesario; se justifica para que las Fuerzas Armadas puedan actuar, para que puedan guardar las zonas. Creo que en Camilo Ponce Enríquez y otras partes más están las fuerzas militares actuando, también por la frontera con Colombia... bueno, en el lado ecuatoriano. Entonces sí se justifica por ahora, sin perjuicio de que esto no debería durar tanto, toda vez que tampoco puede aniquilarse el sector, muchos negocios que dependen del sector nocturno.
Tampoco puede aniquilarse eso cuando quien debió haber hecho esto desde siempre fue el Gobierno Nacional, sin necesidad de hacer un toque de queda, en vez de tener una estrategia clara. Porque están usando la vieja figura del toque de queda que se utiliza desde la época del paro, la época del presidente Moreno... y la verdad han habido pocos resultados. Recién ahora estamos viendo supuestamente resultados, pero son datos gubernamentales; nos gustaría también poder conocer los datos independientes para poder contrastar.
-Dado que estos estados de excepción ya parecen ser parte de nuestra cotidianidad, ¿cuál es el plan para después? ¿Qué acciones concretas deben suceder tras estas restricciones?
Pues toda la fuerza del Estado contra las bandas. Están desorganizando el país, están causando caos; es lo que siempre debe haber hecho el Estado ecuatoriano y por eso debió en un principio contar con las herramientas para poder realizar labores de inteligencia. Es algo que le ha hecho falta mucha falta, tanto al gobierno anterior como a este.
-Pero el sistema falla cuando los jueces liberan a los capturados. ¿Cómo han logrado otros países que el Poder Judicial se alinee con la estrategia de seguridad sin sucumbir a la corrupción o amenazas?
Lo que pasa es que en Ecuador a los jueces te los pueden matar, esa es la diferencia. Entonces puede ser que estén liberando a los delincuentes que estén ahora capturando por amenazas. Ponga a un juez que gana 3.000 dólares y en realidad alguien le dice: "¿Sabes qué? O haces esto o te matan a tu familia". Esa es la realidad en Ecuador. A los jueces les tenemos los rostros y no creo que pueda pasar una reforma judicial que indique que no se puede ver el rostro del juez, porque las personas que están siendo procesadas tienen que tener conocimiento de quién es el juez que lo está juzgando.
Es una labor muy difícil realmente; tienen que tener toda la protección del Estado, pero tengamos en cuenta que esto ya se ha tratado de dar. Recordemos que en la época de Rafael Correa se trató de dar protección... por ejemplo a las personas de los "Comecheques", terminaron matando a la mujer del señor en el Oro. Las personas que denunciaban se acogían a la protección y terminaban matándolos. Ahora muchas instituciones están tomadas por el narco. Vienes a ser juez y arriesgas el pellejo. Por lo tanto, no lo veo muy fácil realmente. Esperemos que al menos estas medidas puedan aligerar un poco el peso que tiene nuestro país.
-¿Quiere decir que el esfuerzo de policías, militares y el sacrificio de los empresarios queda en vano porque la justicia no hace su trabajo?
No todos los que capturan se van. Muchos son personas que están afuera en toque de queda, por lo tanto se comete el delito del Artículo 282 del Código Orgánico Integral Penal, que es incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente; como un señor que quería tener una piscina afuera y se lo llevaron. O sea, no todos los que son capturados pertenecen a bandas. Hay que ver si el debido proceso se cumple y si las pruebas son contundentes. Obviamente, si capturas a una persona con un fusil, ahí hay algo raro e incluso hay otro delito por tenencia de armas.
Lamentablemente no se puede hacer mucho por el Ecuador porque hemos visto cómo amedrentan a los jueces. Hasta dentro de la misma función judicial vemos cosas muy extrañas en temas anticorrupción. Realmente me da esperanza el toque de queda, pero veo que posiblemente van a tener que repetir la misma fórmula, porque Ecuador es un país de tránsito de drogas muy importante para que llegue a México y de ahí a Estados Unidos.
-¿Qué rol debería cumplir el Ministerio del Interior para brindar seguridad a estos jueces?
Bueno, no hacer cosas extrañas como con el juez anticorrupción, que en diciembre del año pasado le quitaron la guardia. Ese tipo de cosas vimos por parte del Gobierno Nacional, eso no puede suceder. Si yo fuera juez, yo renunciaría y ni siquiera sería juez en Ecuador; jamás aceptaría porque es un caso muy arriesgado y ni siquiera tendría el apoyo del Gobierno o de la institución que tiene que protegerme. La verdad es que a largo plazo esto lo veo como "pan para hoy, pero muerte para mañana".
-¿Qué estrategias debería implementar el Gobierno para que las detenciones de objetivos de alto valor sean contundentes?
El Gobierno Nacional trató de hacerlo, pero los ecuatorianos le dijeron no. No sé por qué. Uno era cambiar la Constitución, votaron no. Otra pregunta era para tener las bases militares, votaron no. Como dijo Lenín Moreno, que se merece tener un mejor pueblo; estoy de acuerdo con lo que dijo hace mucho tiempo, porque realmente las bandas criminales tienen mayor poder que la misma institución del Estado. Hubiera servido bastante tener una base en Manta, una base estadounidense que pagaban los pagadores de impuestos de Estados Unidos, ni siquiera nosotros. Pero bueno, la gente ya votó no, entonces toca calarse el mal y ver si tenemos suerte.
-Sobre la presencia de personal del Ejército de Estados Unidos entrenando a nuestras fuerzas, ¿cómo lee este panorama?
Están entrenando; ellos no pueden instalarse en las detenciones ni nada de eso. Me parece perfecto. Nuestras Fuerzas Armadas y Policía necesitan entrenamiento y ¿por qué no de Estados Unidos? No le veo nada malo. Pero eso no significa que veamos tropas de EE. UU. detrás de los operativos; eso es hecho por ecuatorianos.
-¿No cree que Ecuador pierde autonomía en su seguridad con esto?
¿Autonomía? ¿Qué autonomía tenemos de seguridad si hemos visto cómo han ingresado las bandas criminales al seno incluso del Consejo de la Judicatura? La participación de Estados Unidos nos ayuda muchísimo; tener a alguien que nos esté observando, sí. Pero Estados Unidos no puede hacer mucho mientras no tenga una base en el Ecuador. Lo que puede hacer es entrenarnos y darnos tecnología para espionaje que Ecuador no tiene.
-¿Cuál es el panorama que avizora para la finalización de este toque de queda al cierre de marzo?
Creo que muchas personas estarán detenidas, pero algo que puede suceder es que continúen igual los mismos asesinatos y sicariatos, porque sea en la noche o en la tarde, vemos que sucede también en la tarde. Ayuda bastante, sí, pero las personas capturadas son reemplazables fácilmente; se aprovechan de la pobreza de la gente para reclutar. Realmente no le tengo mucha fe porque ya en el gobierno de Lasso oímos mucho de estos toques de queda y los resultados han sido pocos. Pienso que esto tiene que ir de la mano con los jueces, y ahí es donde hace falta tecnología e inteligencia.