La Policía Metropolitana de Londres investiga a un exempleado de Meta acusado de descargar 30.000 fotos privadas de Facebook mediante acceso no autorizado a sistemas internos.

El sospechoso fue detenido en noviembre pasado bajo cargos de acceso no autorizado a material informático, aunque actualmente permanece en libertad bajo fianza mientras avanzan las investigaciones.

Según documentos judiciales citados por medios británicos, el individuo habría desarrollado un programa informático tipo script para eludir los controles de seguridad de la plataforma.

Este mecanismo le habría permitido acceder a aproximadamente 30.000 imágenes privadas de usuarios de Facebook, vulnerando los sistemas internos de la compañía mientras aún formaba parte de su equipo laboral.

Detección de la vulnerabilidad

Un portavoz de Meta confirmó que la vulnerabilidad fue detectada hace más de un año, lo que derivó en el despido inmediato del empleado involucrado.

La empresa indicó además que el caso fue remitido a las autoridades competentes para su investigación y que se tomaron medidas internas para contener el incidente.

Asimismo, Meta notificó a los usuarios afectados por esta brecha de seguridad, en cumplimiento de los protocolos de protección de datos.

Medidas y antecedentes de seguridad

Tras el incidente, la compañía aseguró haber reforzado sus sistemas de seguridad para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.

No obstante, este caso se suma a otros antecedentes relacionados con la protección de datos en la empresa. En 2018, Meta enfrentó sanciones tras la filtración de información de millones de cuentas de Facebook.

Estos episodios han incrementado el escrutinio sobre las políticas de seguridad y privacidad de las grandes plataformas tecnológicas a nivel global.

Investigación en curso

Las autoridades británicas continúan recopilando pruebas para determinar el alcance del acceso indebido y las posibles responsabilidades legales del sospechoso.

Por ahora, no se han revelado detalles adicionales sobre la identidad del investigado ni sobre posibles cargos formales adicionales.

El caso sigue en desarrollo y forma parte de las investigaciones sobre delitos informáticos y protección de datos personales en el Reino Unido.