Un Tribunal de Garantías Penales condenó este 12 de febrero de 2026, en Quito, a Sebastián Barreiro Abad, hijo de la exvicepresidenta Verónica Abad, a cinco años de prisión por oferta de tráfico de influencias, tras acoger la acusación presentada por la Fiscalía General del Estado dentro del denominado caso Nene.

El fallo se emitió de forma oral después de una deliberación que superó tres semanas. Los jueces declararon a Barreiro autor directo del delito. Además, impusieron sanciones económicas y administrativas previstas en el Código Orgánico Integral Penal. Asimismo, el sentenciado deberá pagar una multa de 12 Salarios Básicos Unificados, equivalentes a 5.784, y perderá sus derechos de participación por 10 años. También deberá ofrecer disculpas públicas por los hechos acreditados.

Investigación y acusación fiscal

La Fiscalía General del Estado sostuvo que Barreiro habría operado una red de ofrecimientos laborales cuando su madre ejercía funciones en la Vicepresidencia. Según la teoría del caso, el procesado prometía cargos en instituciones públicas a cambio de pagos periódicos.

De acuerdo con el expediente, el esquema pedía aportes mensuales similares a diezmos que se descontaban del sueldo del funcionario contratado. Por ello, la entidad presentó testimonios, documentos y pericias técnicas durante el juicio. Además, la investigación comenzó tras una denuncia ingresada en el Buzón de Transparencia del portal institucional. Luego, los fiscales activaron diligencias de seguimiento, verificación de comunicaciones y recolección de evidencias físicas.

Testimonios y pericias

Los testimonios indicaron que la víctima se reunió el 8 de diciembre de 2023 con el ahora condenado en un hotel de Quito. Allí se le ofreció un cargo en la Vicepresidencia a cambio de entregar 1.700 de un salario de 3.200. Para asegurar el pago, el afectado firmó una letra de cambio por 30.600, monto que debía cubrir en un año. Sin embargo, meses después perdió el empleo y buscó una reunión con Barreiro.

En ese encuentro, realizado en una oficina en Cuenca, el procesado quemó la letra de cambio. La Fiscalía presentó fotografías, informes de reconocimiento del sitio y el registro del basurero donde se incineró el documento, lo que reforzó la secuencia de hechos expuesta por los investigadores. También se practicó un cotejamiento de voces sobre una grabación telefónica. Según el informe pericial, las voces correspondían a Barreiro y a la víctima, quienes coordinaban la entrega de dinero. Por tanto, los magistrados valoraron ese elemento como respaldo técnico.

Situación procesal y alcance del fallo

El tribunal señaló que las pruebas resultaron consistentes y suficientes. En consecuencia, declaró la responsabilidad penal y aplicó la pena prevista para la oferta de tráfico de influencias, delito tipificado en la legislación ecuatoriana. Mientras tanto, la causa mantiene a un segundo procesado, identificado como Daniel R., en condición de prófugo. Su juicio permanece suspendido hasta que la autoridad judicial logre su localización.

La Fiscalía informó la sentencia a través de sus canales oficiales. En el comunicado señaló: "El Tribunal de Garantías Penales declaró culpable al procesado y dictó pena privativa de libertad y sanciones accesorias". Con esta decisión, la justicia cierra la primera fase del caso Nene. No obstante, las partes aún pueden interponer recursos conforme a la ley.