La rehabilitación del edificio donde funcionó la antigua Aduana de Guayaquil continúa bajo supervisión del Municipio de Guayaquil, mientras la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) ejecuta obras para recuperar este inmueble patrimonial ubicado en el sector de Las Peñas. Los trabajos buscan preservar la memoria histórica de la ciudad mediante la restauración de elementos arquitectónicos originales descubiertos durante la intervención.
La Dirección de Patrimonio Cultural del Municipio mantiene un seguimiento permanente a las obras que se desarrollan en el inmueble situado en las calles Malecón y General Cornelio Escipión. La edificación, construida en la década de 1950, es actualmente propiedad de la ESPOL y forma parte del patrimonio arquitectónico de Guayaquil.
El control técnico de estas intervenciones forma parte de las competencias municipales relacionadas con la gestión del territorio y la conservación del patrimonio histórico urbano. El objetivo es garantizar que las restauraciones respeten las características originales de los bienes considerados de valor cultural.
Recuperación de un inmueble emblemático
La ESPOL desarrolla una inversión para recuperar y poner en valor esta infraestructura de más de 4.000 metros cuadrados, considerada representativa por su relevancia arquitectónica e histórica.
El edificio se encuentra junto al tradicional barrio Las Peñas, reconocido por ser uno de los sectores patrimoniales más importantes de Guayaquil y el lugar donde la ciudad se consolidó de manera definitiva durante su desarrollo histórico.
De acuerdo con la información difundida por el Municipio, la rehabilitación permitirá devolver funcionalidad y protagonismo a una estructura vinculada con la memoria urbana de la ciudad, además de contribuir al fortalecimiento del entorno patrimonial del sector.
Hallazgos durante la restauración
Como parte del proceso de recuperación, técnicos de la Dirección de Patrimonio Cultural supervisan la liberación y puesta en valor de pisos antiguos, ventanas y otros elementos arquitectónicos originales.
Durante las inspecciones realizadas en el inmueble se identificaron varios hallazgos relevantes. Uno de ellos permitió determinar que algunas ventanas rectangulares contaban originalmente con remates superiores en forma de arco, los cuales fueron cubiertos en intervenciones posteriores realizadas en la edificación.
Según el Municipio, la propuesta contempla recuperar la morfología inicial de estos elementos para mantener la autenticidad arquitectónica del edificio y conservar sus características históricas.
Elementos patrimoniales recuperados
Otro de los descubrimientos registrados durante las obras se localizó en el extremo norte del inmueble, donde se encontró un nivel de piso con acabados en tonos amarillo, rojo y verde, ubicado aproximadamente a 60 centímetros de profundidad.
Asimismo, entre los componentes recuperados destaca una reja original de ventana de más de dos metros de alto y una dimensión similar de ancho, considerada parte de los elementos patrimoniales que formaron parte de la construcción original.
Las autoridades municipales señalaron que la conservación patrimonial no se limita únicamente a la protección de fachadas, sino que implica la identificación, documentación y recuperación de componentes históricos presentes en las edificaciones.
Propuesta para preservar la memoria histórica
Como parte de las recomendaciones formuladas durante el acompañamiento técnico, el Municipio sugirió destinar un espacio dentro del inmueble para la memoria histórica del edificio.
La propuesta contempla exhibir rejas, pilares originales y otros elementos estructurales recuperados durante el proceso de restauración, con el objetivo de que visitantes y usuarios conozcan parte de la evolución arquitectónica e histórica de la antigua Aduana.
La intervención en este inmueble se suma a las acciones orientadas a la conservación del patrimonio construido de Guayaquil, una ciudad que mantiene en sus edificaciones históricas parte importante de su identidad y desarrollo urbano. La supervisión técnica y la recuperación de componentes originales buscan garantizar que estos bienes patrimoniales continúen siendo referentes de la memoria colectiva para futuras generaciones.