Después de varios años alejada de los escenarios musicales, Gineth Moreno decidió retomar el canto, esta vez con un enfoque completamente distinto. Tras su conversión a la fe cristiana, la presentadora ecuatoriana ha iniciado un proyecto de alabanzas que formará parte del contenido que difundirá en sus plataformas digitales.

Las canciones, producidas por el maestro Pedro Chinga, estarán acompañadas de videos cuidadosamente elaborados, cuyo objetivo principal es dejar mensajes motivacionales y espirituales. Se trata, según la propia Moreno, de un canal de fe más que de una apuesta por una carrera musical tradicional.

"No busco ser cantante, sino servir"

Gineth, recordada por su paso por la televisión y por haber iniciado su carrera musical a los 19 años en el grupo de tecnocumbia Las Musas, explicó en entrevista con diario EXTRA que este proyecto corresponde a su segundo lanzamiento de música cristiana.

"El proyecto no busca posicionarme como cantante profesional, sino servir como un canal de fe", aseguró, dejando claro que la intención detrás de cada tema es compartir un mensaje espiritual que conecte con quienes atraviesan momentos difíciles.

Covers, familia y una historia personal

El repertorio está compuesto por versiones de alabanzas cristianas de artistas como Jesús Adrián Romero, Saray Barreiro y Zuleika. Cada cover cuenta con nuevos arreglos musicales y una propuesta visual atractiva, pensada para las redes sociales.

En los clips, Gineth incluye a sus hijas como parte de la narrativa y realiza un recorrido íntimo por momentos clave de su vida. "A través de la música, Dios también habla y guía", afirmó la presentadora, quien considera este proyecto como una extensión de su testimonio personal.

El giro que cambió su vida

El nuevo rumbo de Gineth Moreno no es casual. Hace aproximadamente dos años y medio, la presentadora atravesó una de las etapas más complejas de su vida, marcada por ansiedad, trastornos de pánico, depresión e incluso un intento de suicidio.

A esto se sumaba una fuerte dependencia al alcohol y el consumo constante de medicamentos para sobrellevar sus crisis emocionales. "Cuando dejé de beber, mi vida empezó a ordenarse sola", confesó, al recordar el momento en el que decidió abandonar tanto el alcohol como la medicación y apoyarse únicamente en terapia psicológica y su fe.

Una fe que le devolvió la paz

La conversión al cristianismo marcó un antes y un después en su vida. Según relata, recuperó la paz, el equilibrio emocional y la claridad para tomar decisiones. Los conflictos disminuyeron y encontró un nuevo propósito personal y espiritual.

Actualmente, Gineth planea publicar una alabanza al mes y complementar este contenido con mensajes motivacionales semanales en redes sociales. A sus 39 años, asegura estar viviendo una etapa de plenitud y serenidad, lejos del caos del pasado y cercana a la fe que, según afirma, le salvó la vida.