La confrontación armada entre Estados Unidos e Irán genera alerta internacional debido a la reactivación de las hostilidades directas en el golfo Pérsico. El intercambio de fuego directo entre las potencias rivales destruyó el pacto de no agresión que las delegaciones diplomáticas firmaron en abril.

Ofensiva aérea estadounidense

El ejército de los Estados Unidos destruyó cuatro drones iraníes durante la madrugada de este jueves 28 de mayo de 2026, en la zona del estrecho de Ormuz. La comandancia norteamericana ejecutó además un bombardeo contra una estación de control terrestre ubicada en la estratégica ciudad portuaria de Bandar Abás.

Los portavoces de la Casa Blanca calificaron estas operaciones de acciones defensivas orientadas a salvaguardar la seguridad de las tropas en la región. Los reportes de la prensa local de Irán confirmaron la audición de fuertes explosiones en el perímetro de la terminal marítima atacada.

Represalia militar iraní

La Guardia Revolucionaria de Irán respondió con un ataque con proyectiles dirigidos hacia una instalación militar de propiedad estadounidense en la zona. El gobierno de Kuwait, socio estratégico de Washington en la península arábiga, denunció el impacto de misiles en su espacio territorial soberano.

Las fuerzas navales de Teherán efectuaron disparos de advertencia contra cuatro embarcaciones comerciales que navegaban por las rutas de agua controladas internamente. El libre tránsito por este corredor marítimo permanece interrumpido, afectando el comercio y la distribución global de petróleo y de combustibles refinados.

Hostilidades en Líbano

El ejército de Israel mantuvo los bombardeos contra las posiciones operativas del grupo armado Hezbolá en la localidad costera de Tiro. El mando hebreo declaró la zona sur del río Zahrani como espacio exclusivo de combate activo ante los ataques recibidos previamente.

Las negociaciones directas orientadas a la pacificación de la región sufrieron un estancamiento severo por las sanciones económicas impuestas al control aduanero. El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos penalizó a la entidad pública encargada de supervisar el comercio fluvial en Ormuz.