a Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps) mantiene un plan de acciones preventivas para garantizar la continuidad del servicio de agua potable en Quito durante la época seca. Las medidas incluyen mantenimiento de infraestructura, sistemas de respaldo energético, rehabilitación de pozos y monitoreo permanente de las fuentes de abastecimiento, con el propósito de asegurar la distribución del recurso y responder ante posibles emergencias.
Las acciones forman parte de la planificación del Municipio de Quito para reducir riesgos asociados a la disminución de lluvias y a eventuales interrupciones del suministro eléctrico. Además, la empresa reiteró el llamado a la ciudadanía para promover el uso responsable del agua durante esta temporada en Quito.
Mantenimiento e infraestructura para asegurar el servicio en Quito
Entre las principales intervenciones, la Epmaps realizó la limpieza de los reservorios de agua cruda de las plantas El Troje, Paluguillo y Bellavista. Estas labores permiten mantener la capacidad de almacenamiento y fortalecer las reservas disponibles para Quito.
Asimismo, la empresa mejoró el sistema eléctrico de la Planta de Tratamiento El Troje mediante la incorporación de equipos de respaldo para el sistema SCADA, tecnología que permite mantener el monitoreo y la operación de la planta incluso durante eventuales cortes de energía.
Además, se instalaron sistemas de respaldo energético en las plantas de tratamiento Rumipamba y Atucucho. Paralelamente, la entidad rehabilitó y puso nuevamente en operación los pozos subterráneos Granda Garcés, El Girón, Gálvez y 17 de Mayo, lo que permite incorporar un caudal adicional al sistema de distribución de agua potable.
Plan permanente de mantenimiento y respuesta a emergencias
La Epmaps informó que estas acciones se complementan con un plan permanente de mantenimiento de pozos, estaciones de bombeo, redes de distribución e infraestructura hidráulica, con el objetivo de mantener la estabilidad del servicio.
Uno de los resultados destacados corresponde a la atención de fugas. Según datos de la empresa, entre 2023 y 2026 el tiempo promedio de respuesta disminuyó de 6,18 a 2,15 días en redes matrices, mientras que en conexiones domiciliarias pasó de 9,05 a 2,63 días.
Para afrontar escenarios de menor disponibilidad hídrica, la empresa también dispone de tanqueros y otros servicios complementarios de distribución, que permiten atender emergencias y garantizar el abastecimiento oportuno en los sectores que lo requieran.
Inversión para enfrentar posibles cortes eléctricos
Como parte de las medidas preventivas, la Epmaps informó que desde 2024 ha invertido USD 1,38 millones en la adquisición e instalación de generadores eléctricos destinados a mantener el funcionamiento del sistema de agua potable durante posibles interrupciones del servicio eléctrico.
Los equipos fueron distribuidos en instalaciones estratégicas ubicadas en La Roldós, Guamaní, Puengasí, Noroccidente, Chiriyacu, Carolina, Guajaló, Mirasierra y Colinas del Norte, entre otros puntos considerados críticos para la operación del sistema.
Con esta infraestructura, la empresa busca asegurar la continuidad del bombeo y del tratamiento de agua potable en caso de que se registren cortes de energía.
Llamado al uso responsable del agua
La empresa recordó que el consumo responsable del agua resulta fundamental durante la época seca. En períodos de disminución de lluvias, el comportamiento del consumo domiciliario influye directamente en la disponibilidad del recurso y en la estabilidad del sistema de abastecimiento.
Por ello, la Epmaps recomienda cerrar la llave mientras se cepillan los dientes o se enjabonan los platos, reducir el tiempo de las duchas, reparar fugas internas, reutilizar el agua para tareas de limpieza y evitar el uso de mangueras para lavar vehículos o aceras.
Además, aconseja utilizar lavadoras con cargas completas, regar jardines en horarios de menor evaporación y promover hábitos de ahorro de agua en hogares, instituciones educativas y lugares de trabajo. Estas acciones contribuyen a preservar la disponibilidad del recurso, especialmente para los sectores ubicados en las zonas altas de la capital.