La Selección de Ecuador sufrió un duro revés en su estreno en la Copa del Mundo Norteamérica 2026 al caer por la mínima diferencia ante Costa de Marfil, en un intenso partido disputado el 14 de junio en la ciudad de Filadelfia.
El compromiso, correspondiente a la primera jornada del Grupo E, se definió por un error puntual en la zaga ecuatoriana que capitalizó el conjunto africano, dejando a la delegación tricolor sin puntos en el arranque del torneo internacional y con la obligación de sumar en sus siguientes presentaciones.
Al finalizar el encuentro, el guardameta Hernán Galíndez asumió un rol de liderazgo sobre el césped. Ante la evidente desazón del plantel, el arquero reunió a sus compañeros en un círculo en medio de la cancha para emitir una fuerte arenga de unidad.
"Ahora es cuando más unidos tenemos que estar. Hicimos un partidazo, tenemos dos finales más", exclamó el portero, intentando levantar el ánimo de un grupo que mereció mejor suerte tras estrellar dos tiros en los palos y dominar varias facetas del juego.
En la zona mixta, Galíndez dialogó con la prensa y no ocultó el impacto emocional del resultado en Filadelfia. "Duele mucho, no era el inicio que esperábamos. Creo que el resultado es injusto. En el Mundial no hay tiempo, hay que corregir y levantarse para el próximo partido. Hay que sacarse la bronca y preparar el partido con Curazao", manifestó el guardameta, enfatizando que la Selección de Ecuador generó los méritos suficientes para conseguir un marcador favorable.
Autocrítica y análisis táctico de La Tri
Respecto a la jugada que sentenció el partido, el arquero de La Tri analizó las virtudes del rival y asumió las responsabilidades colectivas.
"Uno se hace cargo de los errores, pero el rival tiene mérito. Ellos son muy fuertes por las bandas, habían intentado llegar al fondo y tirar centros al punto penal y en una acertaron. La jugada del gol ya la habían intentado varias veces", explicó detalladamente el futbolista.
A pesar de la caída, el portero respaldó las variantes tácticas introducidas por el cuerpo técnico durante la segunda mitad del cotejo. Según su criterio, las modificaciones ayudaron a contener el ímpetu de Costa de Marfil. "Fue acertado, Alan estaba cansado, Jackson se paró en una línea de 4 y no tuvimos situaciones en contra salvo el gol", concluyó el experimentado arquero.
El mensaje del capitán y el apoyo de la hinchada
Por su parte, Enner Valencia, capitán y goleador histórico de Ecuador, también se pronunció para llevar tranquilidad a los aficionados tricolores que se dieron cita en territorio estadounidense.
"Se escapó, pero esto recién inicia, no hay que bajar la cabeza", apuntó el delantero, coincidiendo con el cuerpo técnico en que el funcionamiento general del equipo dejó sensaciones positivas de cara al futuro inmediato del grupo.
Finalmente, Galíndez dedicó unas palabras de agradecimiento a los miles de fanáticos ecuatorianos que llenaron las gradas del estadio.
"Lamentablemente no pudimos darle una alegría a la gente. Fue impresionante la cantidad de gente que vino a apoyarnos. Hoy no pudimos hacerlos felices, prometemos dar vuelta la página. Da mucha tristeza, pero hay que tener los pies sobre la tierra y salir lo más rápido posible de esta situación", finalizó.