El miedo ya no solo se siente en las calles, también se percibe en las butacas vacías. Para Roberto Manrique, uno de los principales retos del teatro en Ecuador hoy no está en el escenario, sino fuera de él: lograr que el público asista. "El público tiene miedo de salir. Y llenar teatros está súper difícil", afirma, evidenciando cómo la inseguridad impacta incluso en la vida cultural.

El desafío de hacer teatro en tiempos de inseguridad

La situación actual ha cambiado la dinámica de consumo cultural. Ir al teatro, que antes era parte de la rutina de muchos, ahora implica una decisión atravesada por el temor.

"Todo gira en función de eso: ‘hay que cruzar la ciudad’, ‘el centro, qué susto’...", comenta Manrique, describiendo una realidad que no solo afecta a los espectadores, sino también a la logística de los eventos y a la inversión en el sector.

Incluso el financiamiento se ha vuelto más complejo. "Hay empresas que dudan en auspiciar... tienen presupuestos más cortos y más temerosos", añade, reflejando el impacto económico que atraviesa el arte.

"Tantas Flores": una obra sobre el duelo masculino

En medio de este contexto, el actor presenta Tantas Flores, una propuesta que se aleja de lo convencional. Se trata de un montaje de danza-teatro que explora el duelo desde una mirada íntima, enfocada en la fragilidad y vulnerabilidad masculina.

"Se espera que el hombre transite el duelo rápido, pero las emociones no funcionan así", reflexiona Manrique, quien apuesta por un lenguaje corporal para conectar con el público desde lo emocional.

Un reto personal: la danza como nuevo lenguaje

El proyecto también representa un desafío en lo personal. Por primera vez en su carrera, el actor se enfrenta a la danza sin formación previa. "Siempre quise ser bailarín, pero nunca había tomado una clase profesional", confiesa.

El proceso creativo, desarrollado junto al coreógrafo Chevy Muraday, implicó romper con ideas preconcebidas. "Uno cree que la danza tiene que ser estilizada... pero no necesariamente. Puede ser algo más sucio, más tierra", explica, destacando una propuesta más visceral y auténtica.

A esto se sumó otro reto: integrarse a una obra que ya tenía una estructura previa. "Acá hay un camino ya hecho que tengo que integrar. Eso también fue un desafío", reconoce.

Un proyecto con base internacional

La obra fue desarrollada en Madrid, donde Manrique residió durante los últimos meses para trabajar en el montaje. Esta experiencia le permitió profundizar en el proceso creativo y construir una propuesta escénica más sólida.

El arte como refugio en tiempos difíciles

La paradoja es evidente: mientras la inseguridad limita la asistencia del público, el arte se vuelve más necesario que nunca. "En un momento en el que todo gira en torno a lo peligroso que está el país, más necesario es que la gente acuda al teatro", sostiene el actor.

Con Tantas Flores, Manrique no solo aborda el duelo, sino que también enfrenta un reto mayor: convencer al público de salir, sentarse en una sala y permitirse sentir.

Fechas y ciudades

La obra se presentará el 18 de abril en el Teatro Sucre. Luego tendrá funciones en Guayaquil, del 22 al 26 de abril en el Centro de Arte, y en Manta el 2 de mayo, en el Teatro La Trinchera.