El presidente de Universidad Católica, Pablo Ortiz, denunció este 20 de febrero presiones de dirigentes de Emelec por la reprogramación del partido previsto en Quito, luego de que LigaPro confirmara el diferimiento por "razones de seguridad".
La reprogramación del partido entre Universidad Católica vs Emelec abrió un conflicto en el arranque de la Fase 1 del campeonato ecuatoriano. El encuentro estaba fijado para este sábado 21 de febrero a las 19h00 en el estadio Rodrigo Paz Delgado. Sin embargo, LigaPro anunció la suspensión tras, presuntamente, recibir reportes de autoridades de Guayaquil.
Pablo Ortiz aseguró que existieron gestiones previas desde el entorno azul. "Tengo registradas dos llamadas del señor Jiménez, candidato a la presidencia de Emelec, pidiéndome que Católica solicite el aplazamiento del partido. Le dije que no, y el señor perdió la compostura", afirmó en Mundo Deportivo.
Ortiz agregó que recibió un correo formal. "Luego, el abogado Sánchez, interventor del Club Sport Emelec, me envió un correo solicitando el diferimiento del partido. Respondí que no existe motivo alguno para diferirlo", sostuvo el directivo.
Reprogramación genera acusaciones
El presidente capitalino insistió en que puede probar sus afirmaciones. "Lo tengo en mi correo electrónico. No es que me estoy inventando", declaró de forma enfática. Además, señaló que el pedido se habría sustentado en "problemas económicos y la falta de jugadores" y no en temas de seguridad.
Ortiz también cuestionó la decisión del organismo rector. "Definitivamente nos vamos a presentar el sábado a las 7 en el estadio de Liga, no se puede dar paso a una decisión absolutamente ilegal empujada por Emelec", manifestó.
Universidad Católica comunicó el 18 de febrero a su rival que no aceptaría el aplazamiento. No obstante, un día después LigaPro confirmó oficialmente el diferimiento, lo que intensificó el desacuerdo institucional.
Emelec aún mantiene varias suspensiones económicas por deudas con jugadores y entrenadores en FIFA. Además, todavía no cuenta con la aprobación total para jugar sin restricciones en LigaPro 2026, pues su informe económico sigue en proceso de aprobación.
LigaPro defiende la reprogramación
LigaPro explicó que actuó por causal de fuerza mayor. Indicó que evaluó informes remitidos por la Intendencia General de Policía del Guayas y la Gobernación del Guayas sobre la situación del plantel visitante.
"En atención a las comunicaciones oficiales emitidas por la Intendenta General de Policía del Guayas y por la Gobernación del Guayas, relacionadas con la situación de seguridad que afecta a la delegación del Club Sport Emelec, y a la comunicación presentada por el Club con fecha 19 de febrero de 2026, se procedió a evaluar los antecedentes expuestos", señaló el organismo.
La entidad añadió que el compromiso no contaba con condiciones suficientes para garantizar la seguridad de los intervinientes. Por ello dispuso la reprogramación del encuentro, mientras se cumplen los requisitos de control y orden.
La postura de Universidad Católica
Universidad Católica de Quito cuestionó que las entidades que recomendaron el diferimiento tengan jurisdicción sobre un evento previsto en Quito. El club defendió el respeto al calendario oficial y a las normas deportivas.
"Lamentamos que Emelec recurra nuevamente a intentar ganar en la mesa de negociaciones lo que corresponde disputar en cancha. Universidad Católica reafirma su compromiso con la transparencia, la competencia justa y el respeto a las normas del fútbol ecuatoriano", expresó la institución.
La controversia coloca presión sobre la organización del torneo. Además, marca un inicio tenso en la Fase 1 y crea una duda sobre el cumplimiento de fair play o juego limpio desde la propia organización del campeonato.