El ministro del Interior, John Reimberg, informó este jueves 23 de abril de 2026 que el Gobierno Nacional ha decidido descartar la implementación de sistemas de semaforización o salvoconductos durante el próximo periodo de toque de queda. La medida, que busca restringir la movilidad entre las 23:00 y las 05:00 del 3 al 18 de mayo, se aplicará de manera estricta en varias provincias del país, incluyendo Guayas, Manabí, Pichincha y otras zonas críticas.

Según el titular de la cartera de Estado, la decisión responde a una estrategia para evitar la dispersión de los controles y reducir la circulación innecesaria. Reimberg explicó que la semaforización no ha demostrado ser una herramienta efectiva, debido a que el cumplimiento por parte de la ciudadanía no ha sido uniforme, y enfatizó que el objetivo primordial es asegurar la menor movilización posible durante la franja horaria establecida para que la fuerza pública pueda operar sin interrupciones.

Razones operativas y prevención de víctimas

El ministro detalló que la emisión de permisos especiales o salvoconductos, tal como se realizó durante la emergencia sanitaria del COVID-19, resultó ser una gestión complicada y propensa a abusos. Reimberg argumentó que, ante la actual crisis de seguridad, la prioridad es que los policías y militares puedan ejecutar operativos tácticos de forma segura, reduciendo el riesgo de víctimas colaterales durante los enfrentamientos o intervenciones contra grupos delincuenciales.

Para el Gobierno, la demanda ciudadana de mayor protección justifica la rigidez de esta medida. Con este toque de queda, las autoridades buscan desplegar un contingente robusto que permita detener y desarticular estructuras delictivas en tiempo real. La restricción abarcará provincias clave como Los Ríos, El Oro, Santa Elena, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Sucumbíos, además de cantones específicos en Cotopaxi, Bolívar y Cañar.

Rechazo a los corredores logísticos

Respecto a la propuesta proveniente de sectores productivos sobre establecer corredores logísticos para la carga, el Ministro del Interior aclaró que esta alternativa también resulta compleja de aplicar. Reimberg justificó que cualquier esquema de excepciones demandaría un despliegue adicional de la fuerza pública, recursos que actualmente son necesarios para realizar acciones diarias de control en el territorio.

El ministro subrayó que la estrategia de seguridad requiere a los agentes trabajando activamente en las calles. "En este toque de queda se necesita a los policías y militares trabajando en territorio, con acciones diarias", afirmó, enfatizando la necesidad de una postura operativa clara frente a las economías criminales que se han ido consolidando en provincias estratégicas como Pichincha.

Balance de seguridad y respaldo institucional

Durante su intervención, Reimberg defendió la extensión de la medida a otras provincias, argumentando que es vital combatir las finanzas ilícitas. En cuanto a resultados, el funcionario destacó que, en lo que va del toque de queda, se ha logrado combatir a 65 objetivos de alto valor vinculados al narcotráfico y a estructuras criminales.

El Ministerio reportó cifras alentadoras en cuanto a la lucha contra el crimen: de enero a abril, se han registrado 21.630 detenciones por diversas infracciones. Además, Reimberg señaló que este año aproximadamente 30 delincuentes han sido neutralizados, reafirmando que "la Policía tiene respaldo en el uso progresivo de la fuerza" para cumplir con su deber constitucional de proteger a la ciudadanía.