En el barrio María Auxiliadora 2 se alza un bastión de esperanza y servicio: el Comedor Comunitario Catarina Compostela. Nombrado en honor a una hermana italiana de la Divina Voluntad que dedicó su vida a la ayuda comunitaria, este espacio ha operado durante aproximadamente cuatro años, desde el 2021, brindando asistencia a la población más vulnerable de la zona.

El comedor, bajo la dirección de la hermana Janette Betancourt y con la coordinación barrial de Jorge Arturo Figueroa Macías, surgió para atender una necesidad vital: a la gente enferma, paralizada, a personas mayores, y madres solteras con escasos recursos. La labor se sustenta en una cadena de voluntariado; personas de la comunidad aportan alimentos y otras se unen de lunes a jueves para cocinar. Esta autogestión y el apoyo de la feligresía de la Capilla María Auxiliadora (perteneciente a la parroquia La Paz) son cruciales para el mantenimiento diario.

40 familias son beneficiadas

Actualmente, el comedor beneficia a cerca de 40 familias, sirviendo entre 40 y 60 almuerzos diarios a personas de la tercera edad, personas con discapacidad y quienes viven en soledad. La contribución de los beneficiarios es simbólica, de 50 centavos, lo que subraya la vocación de servicio del espacio. La Hermana Betancourt señala que el lugar surgió como una necesidad para la gente más vulnerable, "gente que estaba enferma, paralizada,  madres abandonadas por niños".

Tejiendo redes sociales y educativas

El Comedor Catarina Compostela no se limita a ser un espacio de alimentación. Ha evolucionado como un centro de encuentro para la cohesión social y la prevención de la violencia, un trabajo que se realiza en alianza con Fe y Alegría y la Cooperación Técnica Alemana (GIZ), que actúa como principal financiadora, explicó Leonardo Rezabala.

Una de las madres de familia recibiendo una manicura gratuita. El Diario

En el marco de esta colaboración, el centro ha iniciado una serie de actividades que complementan la alimentación. Estudiantes de los cursos de Fe y Alegría han ofrecido un servicio gratuito de peluquería, belleza, manicure y barbería como una forma de retribución a la comunidad, reuniendo en el lugar a más de 50 personas. Esta iniciativa es parte de un esfuerzo más amplio de Fe y Alegría, que a través del CERFA (Campamento Ecuatoriano Fe y Alegría) y su red de educomunicadores, busca que los estudiantes pongan sus conocimientos "al servicio de la comunidad".

El cronograma de actividades también incluye una futura minga para la recuperación de las instalaciones, que también comprenden el templo y una sala de emergencia. El dirigente barrial, Jorge Arturo Figueroa Macías, destacó lo "positivo" de estas labores complementarias, señalando que "motiva, anima, fortalece a las personas".

Un llamado a la solidaridad

Con casi cuatro años de funcionamiento, el Comedor Catarina Compostela ha demostrado la importancia de la ayuda desinteresada. Su labor se dirige a una población que, en muchos casos, no puede alimentarse por sí misma debido a enfermedad o edad avanzada, por lo que los almuerzos son retirados para su protección.

Beneficiarias del comedor recibieron servicios de belleza la mañana de este jueves. El Diario

La Hermana Betancourt confirma que el espacio está abierto a recibir donaciones, siendo la colaboración más fuerte la que reciben una vez a la semana de supermercados AKI y la ayuda de los católicos de la capilla María Auxiliadora. Las actividades de peluquerías recibidas este jueves 12 de marzo permite a los beneficiados que ese dinero sea un ahorro para ellos.

La invitación a futuras donaciones de empresas o personas queda abierta. Pueden ir directamente al comedor de lunes jueves desde las 08h00 hasta las 12h00 en la calle 311 entre avenidas 217 y 218