El brote de ébola que afecta al norte de la República Democrática del Congo (RDC) y se extendió a Uganda deja 43 muertos y 263 casos confirmados hasta el sábado 30 de mayo de 2026, según informó este domingo el director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África, Jean Kaseya, en un editorial publicado por Financial Times. La situación preocupa por el riesgo de propagación regional.
Kaseya indicó que las autoridades sanitarias investigan más de 1.100 casos sospechosos, en una emergencia que pone a prueba la capacidad de respuesta de los países afectados, de Africa CDC y de la Unión Africana. El funcionario señaló que el movimiento de población entre territorios fronterizos incrementa el riesgo de transmisión.
El Ministerio de Salud de la RDC reportó 42 fallecidos en el país, además de 3.200 contactos identificados, de los cuales 967 permanecen bajo seguimiento. La provincia de Ituri concentra la mayor carga del brote, con 245 casos confirmados; Kivu Norte registra 15 y Kivu Sur, tres. En Uganda se han notificado nueve casos confirmados, incluido un fallecimiento.
Ituri concentra la emergencia sanitaria
De acuerdo con el balance sanitario, el 29 de mayo se recibieron y analizaron 70 muestras, de las cuales 54 dieron positivo, equivalente al 77,1%. Las autoridades mantienen labores de vigilancia epidemiológica, rastreo de contactos y atención de pacientes en las zonas afectadas.
El contexto de seguridad también influye en la respuesta sanitaria. En el norte y noreste de la RDC persisten enfrentamientos entre el Ejército y grupos armados, lo que ha generado desplazamientos de población y presión sobre los servicios de salud. Kaseya advirtió que los sistemas sanitarios están saturados.
La Organización Mundial de la Salud ha señalado que el brote corresponde a la cepa Bundibugyo, para la cual no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento específico aprobado. La atención temprana y el aislamiento de casos siguen siendo medidas centrales para reducir la transmisión.
OMS evalúa la respuesta en terreno
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se trasladó este fin de semana a Bunia, capital de Ituri, para evaluar la situación junto con autoridades sanitarias de la RDC, incluido el ministro de Salud, Roger Kamba.
Kamba estimó que el país podría necesitar entre cuatro y seis meses para contener o derrotar el brote. Tedros recordó que la RDC ha enfrentado emergencias previas por ébola y destacó la experiencia acumulada del país en vigilancia, respuesta comunitaria y control de infecciones.
Las autoridades sanitarias insisten en mantener el seguimiento de contactos, fortalecer la atención médica y reducir la movilidad no controlada en zonas de riesgo, mientras la emergencia continúa bajo evaluación regional e internacional.