El Gobierno de Perú desplegó 7.000 efectivos policiales en la provincia de Lima para resguardar las protestas convocadas por el partido Juntos por el Perú, liderado por el candidato presidencial Roberto Sánchez, en defensa del voto y en medio de la recta final del escrutinio de la segunda vuelta electoral celebrada el pasado 7 de junio de 2026. El operativo busca garantizar el orden público, la seguridad ciudadana y el respeto a los derechos de quienes participen en la jornada.

El ministro del Interior, José Zapata, confirmó que los agentes fueron distribuidos en distintos puntos de la capital peruana para atender posibles concentraciones de manifestantes y prevenir incidentes que puedan afectar a personas o bienes públicos y privados.

Según explicó el funcionario en declaraciones a medios locales, el despliegue tiene como objetivo garantizar que las manifestaciones se desarrollen dentro del marco legal y con respeto a los derechos de terceros.

Marcha convocada por Juntos por el Perú

La movilización fue anunciada por el partido Juntos por el Perú bajo la consigna de defensa del voto, la democracia y la transparencia electoral. La organización política sostiene que existen observaciones sobre el proceso de escrutinio y ha solicitado una revisión de determinados resultados.

En este contexto, Roberto Sánchez acudió a dependencias del Ministerio del Interior durante la jornada, aunque hasta el momento no se han difundido detalles oficiales sobre los temas abordados durante su presencia en esa institución.

La convocatoria ocurre mientras continúan las revisiones de actas observadas y recursos presentados ante las autoridades electorales competentes.

Conteo electoral sigue siendo ajustado

El proceso electoral peruano continúa marcado por una diferencia mínima entre los dos candidatos que disputan la Presidencia de la República. Los resultados preliminares muestran una ventaja para Keiko Fujimori frente a Roberto Sánchez.

Con más del 99 % de los votos contabilizados, la distancia entre ambos aspirantes se mantiene reducida, lo que ha derivado en impugnaciones, solicitudes de revisión y una alta expectativa sobre el resultado definitivo.

Misiones de observación internacional, entre ellas representantes de la Organización de Estados Americanos y de la Unión Europea, han señalado que la jornada electoral se desarrolló con normalidad y han instado a esperar la conclusión de los procedimientos oficiales antes de proclamar resultados definitivos.

Expectativa por la definición presidencial

La segunda vuelta presidencial celebrada el 7 de junio enfrenta a Keiko Fujimori y Roberto Sánchez en una de las elecciones más reñidas de los últimos años en Perú.

Las autoridades electorales continúan evaluando actas observadas y recursos presentados por las organizaciones políticas, mientras el país permanece atento a la proclamación oficial de resultados.

El desenlace de este proceso definirá al próximo presidente peruano para el período 2026-2031, en un escenario político caracterizado por una fuerte polarización y una estrecha diferencia de votos entre los dos candidatos finalistas.