Un jurado federal de Miami declaró culpables a cuatro hombres acusados de participar en la conspiración para asesinar al presidente de Haití, Jovenel Moise, durante un ataque armado ocurrido el 7 de julio de 2021 en su residencia privada de Puerto Príncipe. El fallo judicial representa un nuevo avance en uno de los casos más relevantes vinculados a la crisis política y de seguridad que afecta al país caribeño desde hace casi cinco años.
Las autoridades judiciales estadounidenses identificaron a los condenados como Arcángel Pretel Ortiz, Antonio Intriago, Walter Veintemilla y James Solages, quienes fueron hallados culpables de conspirar para ejecutar el asesinato del mandatario haitiano. Según medios estadounidenses, los cuatro enfrentan ahora la posibilidad de recibir cadena perpetua.
De acuerdo con la acusación presentada por la Fiscalía federal, los implicados colaboraron en la planificación y apoyo logístico del operativo que terminó con la muerte de Moise. Cada uno de ellos fue procesado por cinco cargos relacionados con la conspiración y el magnicidio.
Investigación internacional del caso
Uno de los acusados más mencionados en el proceso es Antonio Intriago, propietario de la empresa de seguridad privada CTU Security, con sede en Miami. Las investigaciones sostienen que la compañía estuvo involucrada en el envío de chalecos antibalas y otros equipos hacia Haití como parte del operativo.
El asesinato de Moise ocurrió durante la madrugada del 7 de julio de 2021, cuando un grupo armado irrumpió en la residencia presidencial ubicada en la región metropolitana de Puerto Príncipe. El ataque dejó además herida a la entonces primera dama, Martine Moise.
Tras el magnicidio, las autoridades haitianas y estadounidenses iniciaron investigaciones conjuntas que derivaron en múltiples detenciones. Entre los arrestados figuraron exmilitares colombianos, empresarios y ciudadanos haitiano-estadounidenses presuntamente vinculados con la operación.
Más detenidos y condenas vinculadas al magnicidio
Las autoridades han informado que, además de los cuatro hombres recientemente declarados culpables, otras personas procesadas en el caso llegaron a acuerdos con la Fiscalía estadounidense. Según los reportes judiciales, ocho acusados colaboraron con las autoridades, mientras otro sospechoso aún espera juicio.
Asimismo, al menos cinco personas ya fueron condenadas a cadena perpetua en procesos anteriores relacionados con el asesinato del presidente haitiano. Un sexto implicado recibió una pena de nueve años de prisión, luego de que el tribunal considerara que desconocía parte del plan criminal cuando financió el envío de chalecos antibalas.
Después del ataque, la Policía haitiana desplegó una serie de operativos que dejaron más de 40 detenidos sospechosos de participar en el magnicidio. Entre ellos se encontraban 18 exsoldados colombianos, cuya presunta participación generó repercusión internacional y abrió investigaciones paralelas en Colombia y Estados Unidos.
Crisis política y de seguridad en Haití
El asesinato de Jovenel Moise es considerado uno de los principales acontecimientos que profundizaron la inestabilidad institucional en Haití. Desde entonces, el país ha enfrentado un incremento de la violencia armada, el fortalecimiento de bandas criminales y una prolongada crisis política.
Organismos internacionales han advertido sobre el deterioro de la seguridad en Puerto Príncipe y otras regiones haitianas, donde grupos armados controlan sectores estratégicos y limitan la movilidad de la población. La situación también ha provocado desplazamientos internos y un aumento de la presión migratoria hacia otros países del continente.
El proceso judicial desarrollado en Miami forma parte de la investigación internacional impulsada por Estados Unidos debido a que varios de los acusados residían o mantenían operaciones en territorio estadounidense. Las autoridades federales continúan recopilando información sobre posibles redes financieras y logísticas relacionadas con el magnicidio.