Cuando se con funde el covid-19 con un resfriado



“No debe ser covid, debe ser solo un resfriado” Esa fue el primer pensamiento de César Muñoz, de 44 años, al tener síntomas relacionados al coronavirus. Al igual que muchas personas, buscaba justificar las molestias con algún descuido al abrigarse.

Después de seis días de malestar y por recomendación de un médico, el guayaquileño se hizo una prueba PCR. Dio positivo.
Aún no sabe si es la variante ómicron. Nunca acudió a un laboratorio para saberlo. “El médico que me atendió me dijo que sí lo era por los síntomas”, asegura.
La madruga del miércoles 5 de enero de 2022 se despertó a las 02h30 por un dolor, picazón y carraspera en la garganta. Pensó que se había resfriado, pues se había duchado a la medianoche.

Con el pasar de las horas, a estos síntomas se sumaron sudoración excesiva, dolor de cabeza, fiebre, dolor en los ojos, malestar del cuerpo, fatiga y una tos imparable que le causaba calambres en los músculos del tórax. “Sentía que la espalda se me partía en dos”, dijo.
Pese a estos síntomas, se negaba a creer que sería covid-19 porque siempre tuvo medidas de bioseguridad en casa y en su trabajo como fotógrafo de prensa: usaba la mascarilla apropiada, se colocaba alcohol a todo momento, mantenía el distanciamiento y al llegar a su hogar se cambiaba de ropa y se duchaba.

Decidió no salir a trabajar, aunque seguía negando la posibilidad de haberse contagiado de coronavirus.
“Uno cree que solo se contagian los que salen a fiestas, están en reuniones o están en la calle paseándose. De mi casa solo salgo yo y solo a trabajar”, comenta Muñoz.
Cuando vio el resultado positivo, Muñoz trataba de resolver dónde se pudo contagiar, a la vez que pensaba en su familia. “Soy católico. Rezo todos los días. Le pedí a Dios para que me ayude a salir de esta. Pero también le agradecí por haberme contagiado ahora y no antes porque todo fue más leve. Además, hoy los médicos saben cómo tratarte. Al inicio de la pandemia todo fue un caos”, asegura.
Pensar en lo peor no es una costumbre de Muñoz. “Tengo la fe en alto. Para salir de esta enfermedad es importante no sugestionarse”, aconseja.
Hoy se hace tratar con un médico de su barrio. Vive en la Primavera II, en Durán. En una farmacia del lugar una doctora revisa a pacientes sin ningún costo, solo les cobra los medicamentos.

Por su recomendación, se coloca unos sueros con vitaminas para subir su sistema inmunológico. Esto le ha ayudado a sentirse mejor. “Sobre todo me quitó una presión que tenía en el cuerpo, como una pesadez. Con los sueros poco a poco ya me siento mejor, ya me puedo levantar de la cama y camino por mi casa”.
Muñoz sigue cumpliendo el tiempo se aislamiento. Cuenta los días para salir nuevamente a fotografiar a su ciudad. Su hijo de 14 años y su esposa de 45 también se contagiaron.
“Bajamos la guardia, creímos que esto ya estaba pasando, pero no es así”, comenta Muñoz.
El número de fallecidos por día a causa del coronavirus se duplicaron de una semana a otra en Guayaquil. En promedio se registran hasta el momento 10,7 decesos diarios a causa del virus. Además, se confirman 900 infectados por día. 151 camas de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) ya están ocupadas con pacientes covid. (API)