La Organización de las Naciones Unidas (ONU) solicitó de manera urgente una investigación independiente sobre el ataque aéreo que impactó una escuela primaria en Minab, al sur de Irán, tras cumplirse seis días de hostilidades protagonizadas por fuerzas de Israel y Estados Unidos contra el régimen de Teherán.
La exigencia, liderada por el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, busca esclarecer la muerte de 165 niñas y establecer responsabilidades por violaciones al derecho internacional humanitario en un contexto de violencia regional sin precedentes.
El gobierno iraní ha responsabilizado a Estados Unidos e Israel del ataque. "Es un acto barbárico", dijo el presidente, Masoud Pezeshkian.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) declaró estar investigando los informes del incidente, mientras que el secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que el país "no atacaría deliberadamente una escuela". Por su parte, el ejército israelí afirmó no tener conocimiento de ninguna operación en la zona.
La portavoz de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU, Ravina Shamdasani, describió como "horrendo" el escenario tras el bombardeo del pasado sábado en Minab.
Según los reportes oficiales, decenas de niñas fallecieron y resultaron heridas al inicio de su jornada escolar. Las imágenes de útiles escolares y pertenencias infantiles entre los escombros han sido citadas por el organismo como la prueba de una "crueldad sin sentido" que marca la escalada de este conflicto en territorio iraní.
El Alto Comisionado, Volker Türk, instó a las fuerzas responsables de ejecutar los ataques a realizar una investigación pronta, imparcial y exhaustiva. Shamdasani subrayó que la rendición de cuentas y la reparación para las víctimas son obligaciones ineludibles.
Asimismo, recordó que los ataques dirigidos deliberadamente contra infraestructuras civiles, o aquellos ejecutados de forma indiscriminada, pueden ser tipificados como crímenes de guerra bajo el marco jurídico internacional.
Además de las bajas civiles, existe una profunda preocupación por la situación interna de Irán. El país se encuentra bajo un corte nacional de internet, lo que limita el acceso de la población a información vital y dificulta la denuncia de posibles abusos.
La ONU ha advertido sobre el historial del Gobierno iraní en el uso de fuerza letal para reprimir la disidencia, especialmente en momentos de inestabilidad política y militar.
El impacto regional y el frente libanés
Desde el inicio de las hostilidades el sábado pasado, la violencia no se ha limitado a Irán e Israel. Las hostilidades han afectado hasta el momento a otros 12 países, destruyendo infraestructuras estratégicas como aeropuertos, negocios y centros de energía.
La respuesta de Teherán con contraataques hacia aliados estadounidenses en la región ha convertido a Oriente Medio en un escenario de guerra multidimensional.
En el Líbano, la situación se ha agravado con la entrada de los militantes de Hezbolá en el conflicto. Esto ha provocado una respuesta militar inmediata por parte de Israel, centrada en el sur del país, el valle de la Bekaa y los suburbios de Beirut. Más de 53 pueblos libaneses han recibido advertencias de evacuación, lo que ha generado desplazamientos masivos de ciudadanos que buscan refugio en la capital.
Babar Baloch, portavoz de ACNUR, informó que cerca de 30.000 personas ya han sido registradas en refugios colectivos, mientras miles más permanecen atrapadas en sus vehículos o durmiendo a los costados de las rutas.
La agencia advierte que los países de la zona ya albergaban a millones de refugiados de conflictos previos, por lo que una nueva ola de desplazados podría colapsar definitivamente las comunidades receptoras.
Amenaza a las cadenas de suministro global
La ampliación de las hostilidades ha generado interrupciones críticas en el transporte de mercancías. El estrecho de Ormuz y el mar Rojo, puntos neurálgicos para el comercio mundial, presentan complicaciones que ya están elevando los costos logísticos.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) advirtió que estos retrasos amenazan directamente el suministro de ayuda humanitaria para millones de personas que dependen de la asistencia externa.
Samer Abdel Jaber, director regional del PMA, explicó que se están explorando rutas terrestres alternativas a través de Turquía, Egipto, Jordania y Pakistán para mitigar el cierre de espacios aéreos y la inseguridad en los mares.
No obstante, la situación alimentaria en zonas críticas como Gaza es alarmante; el organismo reportó que la harina de trigo disponible solo alcanzará para cubrir los próximos 10 días de programas asistenciales.
A pesar del cierre general de pasos fronterizos, el martes se confirmó la reapertura del cruce de Kerem Shalom en la frontera sur de la Franja de Gaza. Esta medida es considerada vital para el ingreso rápido de paquetes de alimentos.
Sin embargo, los organismos internacionales coinciden en que solo un cese al fuego y la protección efectiva de los corredores humanitarios podrán evitar una hambruna y una tragedia civil de proporciones mayores en toda la región. (10).