El FC Barcelona anunció este martes 12 de mayo de 2026 a través de un comunicado oficial que su departamento jurídico se encuentra estudiando la posibilidad de interponer acciones legales contra el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez.

La decisión surge como respuesta a las manifestaciones vertidas por el mandatario blanco durante una rueda de prensa en Madrid, donde calificó la situación institucional del club catalán como el "mayor escándalo de la historia" del fútbol mundial, elevando la tensión entre ambas entidades a niveles judiciales.

El departamento legal inicia el análisis de las declaraciones

La postura del club azulgrana fue difundida minutos después de la comparecencia de Pérez. En el documento informativo, el FC Barcelona señaló que sus abogados están analizando "detenidamente" las manifestaciones y acusaciones emitidas. Según la institución, se están valorando los próximos pasos a seguir para defender la integridad de la entidad frente a lo que consideran señalamientos infundados que afectan su reputación pública y comercial en el ámbito internacional.

El comunicado resalta que, una vez finalizado el análisis técnico de las palabras del presidente madridista, se informará adecuadamente sobre las decisiones que se adopten. Esta medida se produce en un contexto donde la relación institucional entre los dos clubes más importantes de España atraviesa una crisis profunda, marcada por la judicialización de las opiniones emitidas por sus máximos representantes ante los medios de comunicación.

La dirección del Barcelona ha enfatizado que no permitirá que se emitan juicios de valor que den por sentada una culpabilidad en procesos que aún se encuentran en fase de investigación o resolución. El equipo legal buscará determinar si las palabras de Pérez constituyen un delito de calumnias o injurias, o si vulneran el derecho al honor de la persona jurídica que representa el club catalán.

Acusaciones de Florentino Pérez y el dossier ante la UEFA

La reacción barcelonista responde directamente a las palabras de Florentino Pérez, quien afirmó que el Real Madrid presentará un "dossier importante" ante la UEFA. El objetivo de dicha documentación es solicitar la intervención del organismo rector del fútbol europeo en relación con el denominado 'caso Negreira'. Pérez calificó el asunto como un caso de corrupción sin precedentes, asegurando que el fútbol europeo no puede permitir que la sospecha recaiga sobre sus competiciones principales.

"Vamos a ver lo que pasa por lo penal y luego por lo deportivo con la UEFA, que nos ha admitido que mandemos todo el dossier", afirmó el mandatario del Real Madrid. Además, Pérez sostuvo que su labor es defender los intereses de su club frente a lo que describió como el enriquecimiento de árbitros con dinero del Barcelona. Estas afirmaciones han sido el detonante para que el club presidido por Joan Laporta active sus protocolos de defensa jurídica.

El presidente blanco insistió en que los hechos no se han resuelto y que la gravedad de los mismos exige una respuesta contundente de las autoridades deportivas internacionales. El anuncio de la entrega de pruebas a la UEFA marca una nueva hoja de ruta en la estrategia del Real Madrid, que ha decidido personarse de forma más agresiva en el seguimiento de las investigaciones que rodean a su histórico rival.

Conflicto institucional y repercusiones futuras

El conflicto escala en un momento en que el fútbol español se encuentra bajo el escrutinio global por investigaciones sobre la relación entre el FC Barcelona y el exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros. La tensión institucional actual pone en riesgo proyectos conjuntos previos, como la Superliga, y traslada la disputa de los terrenos de juego a los tribunales de justicia y los despachos de los organismos internacionales.

De concretarse la demanda del Barcelona, el proceso podría derivar en un litigio prolongado que afectaría la imagen de la Liga española. Por su parte, la UEFA deberá evaluar la pertinencia del dossier anunciado por el Real Madrid para determinar si existen elementos suficientes para abrir un expediente disciplinario independiente de las resoluciones que adopte la justicia ordinaria española en el ámbito penal.

Mientras tanto, el FC Barcelona mantiene su política de prudencia informativa, a la espera de que sus asesores legales determinen la viabilidad de la querella. La resolución de este conflicto institucional marcará un precedente en la forma en que los directivos de los clubes pueden referirse a procesos judiciales abiertos que involucren a sus competidores directos.