Chile inició la tarde del lunes 16 de marzo la construcción de un muro en su frontera con Perú como parte del plan "Escudo Fronterizo", impulsado por el presidente José Antonio Kast. La obra comenzó en el desierto de Arica y contempla barreras de hasta cinco metros de altura y zanjas de tres metros de profundidad. El objetivo es contener el ingreso irregular de personas en uno de los pasos más transitados del norte del país.

El inicio de los trabajos se realizó en la región de Arica y Parinacota, donde una caravana de excavadoras y camiones militares marcó el despliegue inicial del proyecto. Desde una base militar, el mandatario encabezó una reunión de seguridad con autoridades de los ministerios de Defensa, Interior y Justicia para coordinar las primeras acciones.

Cruces irregulares se han concentrado en el norte de Chile

El plan "Escudo Fronterizo" abarca más de 520 kilómetros de extensión, desde el sector de Chacayuta hasta Colchane, e incluye no solo la construcción de infraestructura física, sino también el refuerzo del control territorial mediante la presencia de fuerzas militares y policiales en puntos estratégicos de la frontera.

De acuerdo con información oficial, la iniciativa busca fortalecer la seguridad fronteriza y reducir los cruces irregulares, que en los últimos años se han concentrado en el norte de Chile. Las autoridades han señalado que esta situación representa desafíos en materia de control migratorio, seguridad y gestión de flujos humanos.

Además del muro, el plan contempla reformas legales orientadas a endurecer sanciones relacionadas con el tráfico ilícito de migrantes y otros delitos vinculados. Estas medidas forman parte de una estrategia integral que combina acciones físicas, operativas y normativas para el control de la frontera.

No se han detallado el costo total del proyecto

La región de Arica y Parinacota ha sido identificada como un punto crítico debido a su ubicación geográfica y al tránsito constante en la frontera con Perú. Por ello, el Gobierno ha priorizado intervenciones en sectores considerados de alta vulnerabilidad.

Hasta el momento, las autoridades no han detallado el costo total del proyecto ni un plazo definitivo para su finalización. Sin embargo, se indicó que la implementación será progresiva y estará sujeta a evaluaciones periódicas sobre su efectividad.

El inicio de esta obra marca una nueva etapa en la política migratoria chilena, en un contexto regional donde varios países han adoptado medidas para reforzar sus controles fronterizos frente al aumento de los flujos migratorios irregulares.