La cabeza humana encontrada en un callejón ubicado junto al cuartel del Cuerpo de Bomberos de la parroquia Los Esteros sigue en el Centro Forense.
Una cabeza humana fue descubierta la mañana del lunes 15 de junio de 2026, aproximadamente a las 08:15, en un callejón ubicado junto al cuartel del Cuerpo de Bomberos de la parroquia Los Esteros, en Manta. Los moradores alertaron a las autoridades tras observar un balde de color gris que contenía los restos, junto a varios panfletos con mensajes amenazantes.
Según testigos, el balde fue abandonado en la parte externa de un Centro de Desarrollo Comunitario. La Policía acordonó inmediatamente el perímetro, realizó el levantamiento de indicios y trasladó la cabeza al Centro Forense de Manta, donde permanece a la espera de ser identificada.
El hallazgo
Los agentes que atendieron el procedimiento indicaron que la cabeza pertenece a un hombre de complexión adulta y que presentaba la cabeza rapada. Junto al balde se encontraron panfletos amenazantes con leyendas de advertencia, atribuidos presuntamente a una de las bandas que se disputan el control del microtráfico de drogas en la ciudad.
La Policía inició de inmediato las investigaciones para ubicar el resto del cuerpo y determinar la identidad de la víctima. Hasta el momento no se ha confirmado la identidad ni se han entregado detalles sobre posibles causas de muerte.
Investigación forense
Personal de Criminalística y agentes de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida, Muertes Violentas y Desapariciones (DINASED) se hicieron presentes en el sitio. Las primeras pericias incluyen el levantamiento de huellas, revisión de cámaras de seguridad cercanas y recolección de indicios balísticos o de otro tipo en la zona.
La cabeza continúa en el Centro Forense a disposición de los peritos para realizar las autopsias correspondientes y extracción de muestras de ADN que permitan su identificación.
Los panfletos
Los panfletos encontrados junto a la cabeza refuerzan la hipótesis de que se trataría de un mensaje intimidatorio entre bandas criminales que se disputan territorios para el tráfico de drogas. Este tipo de prácticas —conocidas como "encapsulamientos" o exhibición de restos— se ha vuelto recurrente en zonas portuarias del país. La Policía busca el resto del cuerpo.