El mercado de cítricos comenzó a dinamizarse desde inicios de este mes en Chone y varios cantones aledaños de la provincia de Manabí. Esta actividad marca el inicio de la temporada de frutas de invierno y genera expectativas positivas entre los productores y los comerciantes locales.
Según los agricultores y los propietarios de centros de acopio, la salida de estas variedades representa un alivio económico para decenas de familias. Las personas de la zona dependen directamente de la agricultura para solventar los gastos del hogar durante los meses de invierno.
Cosecha en aumento
El comerciante Liber Alcívar señaló que el incremento en la venta de cítricos permite obtener ingresos adicionales en el mercado del centro urbano. La mayor demanda de estas frutas impulsa el trabajo de los productores que cosechan con esfuerzo y trasladan la carga a la ciudad.
Por su parte, el empresario Carlos López Acosta indicó que en aproximadamente un mes comenzará el pico más fuerte de la cosecha. Aquella etapa incrementará considerablemente el abastecimiento de los productos en los principales mercados y en los centros de acopio regionales.
Desde los primeros días de abril comenzó a salir la primera producción y actualmente ingresan unas 100 mil unidades diarias. López Acosta estima que durante el próximo mes la cifra aumente entre uno y un millón y medio de frutas de temporada.
Toda la mercadería proviene de los sectores productivos de la zona baja de Chone, un territorio reconocido por su alta capacidad. Los recintos de Garrapata, Tablada de Sánchez, Platanales y El Bejuco concentran la mayor cantidad de fincas dedicadas a la actividad citrícola.

Estabilidad de precios
En cuanto a los costos, el ciento de mandarina se comercializa entre 5 y 5,50 dólares en los centros de abasto. La toronja se expende en 7 dólares y la naranja en 4 dólares, según los datos entregados por los mismos comerciantes.
Los valores de venta dependen del color y del nivel de maduración de la fruta al momento de llegar al consumidor. López Acosta manifestó que el comportamiento de los precios dependerá de la oferta y la demanda durante las próximas semanas de cosecha.
El empresario considera que los valores podrían mantenerse estables debido a que todavía no existe una sobreproducción en los campos manabitas. Los intermediarios compran directamente en las fincas y distribuyen el producto hacia los diferentes mercados de la provincia de manera regular.
La cotización actual permite recuperar la inversión realizada por los agricultores en las etapas de mantenimiento de los árboles y la limpieza. Los trabajadores esperan que el consumo interno sostenga la economía local antes de que empiece la etapa de mayor maduración.
Preocupación por aranceles
A pesar del optimismo actual, existe preocupación por posibles afectaciones comerciales derivadas directamente de los aranceles internacionales vigentes en la región. Los productores temen un impacto negativo en el sector, similar a lo que ocurrió en su momento con el negocio del plátano.
Los agricultores confían en que la fruta continúe llegando a la frontera norte y sur para su respectiva venta sin mayores trabas. La producción local busca comercializarse de forma directa en los mercados vecinales de los países de Colombia y Perú actualmente.
La falta de acuerdos comerciales estables podría frenar el envío de los excedentes de mandarina y naranja hacia las naciones vecinas. Los exportadores locales solicitan controles eficientes para evitar que las restricciones tributarias disminuyan la rentabilidad de las familias productoras de Chone.
El flujo constante hacia las fronteras resulta vital para mantener el equilibrio de los precios dentro del mercado interno ecuatoriano este año. Los gremios agrícolas mantendrán reuniones para evaluar el impacto de las políticas económicas sobre el comercio exterior de los cítricos.