Las autoridades de la Policía Civil de Brasil iniciaron una investigación oficial para determinar si existió un delito de omisión de socorro, luego de que un hombre de 88 años, declarado muerto en un hospital del interior de Sao Paulo, presentara signos vitales dentro de una funeraria.
El inusual acontecimiento comenzó el pasado sábado 16 de mayo en el hospital Santa Casa de Presidente Bernardes, donde un médico de turno certificó el deceso del paciente debido a un cuadro clínico de insuficiencia respiratoria aguda, autorizando el traslado del cuerpo.
De acuerdo con los reportes policiales, el presunto fallecido fue conducido de manera inmediata hacia las instalaciones del servicio funerario local para iniciar los correspondientes procedimientos de preparación estipulados para el velatorio familiar.
Autoridades de Brasil investigan el suceso
No obstante, durante las labores de tratamiento estético y acondicionamiento previas al sepelio, los empleados encargados del laboratorio de la empresa fúnebre percibieron movimientos anómalos y signos de vida en el cuerpo del anciano, procediendo a suspender las actividades para constatar su estado de salud real.
"El personal de nuestra funeraria realizó la extracción como un procedimiento normal. Al llegar al laboratorio y colocar el cuerpo sobre la mesa, detectaron un movimiento inusual en el abdomen y no estaban seguros de si se trataba de un movimiento respiratorio", declaró oficialmente la jefa de enfermería del servicio funerario, Jacqueline Brogiato, en una entrevista concedida al medio local G1.
Ante este hallazgo, los trabajadores reaccionaron con rapidez, le suministraron maniobras de primeros auxilios y solicitaron el apoyo de los servicios de emergencia de la localidad. Tras confirmarse que el ciudadano continuaba con vida, se dispuso su traslado urgente hacia un centro asistencial de mayor complejidad en el municipio cercano de Presidente Prudente.
La Policía Civil mantiene abiertas las diligencias del tema
Según recoge la cadena informativa CBN, el paciente de 88 años permanece actualmente hospitalizado en la unidad de cuidados intensivos, intubado y bajo un diagnóstico médico calificado como grave. La Policía Civil mantiene abiertas las diligencias para esclarecer las responsabilidades legales del equipo médico que firmó el acta de defunción original.
Por su parte, la dirección del hospital Bernardes comunicó de forma pública que abrirá una investigación interna con el objetivo de auditar los protocolos de reanimación aplicados y determinar las causas que originaron este error de diagnóstico. Con esta evaluación técnica, las autoridades sanitarias paulistas buscan establecer si el incidente respondió a una negligencia profesional o a un fenómeno clínico excepcional.