El Faro de San Lorenzo está a punto de recuperar su protagonismo. La parroquia rural que lleva su nombre ya siente el ruido de las máquinas y el olor a madera nueva. La Prefectura de Manabí, junto con los gobiernos municipal y parroquial, arrancó los trabajos de rehabilitación que prometen convertir un espacio tradicional en un atractivo turístico moderno, seguro y accesible.

Los primeros trabajos arrancaron el lunes 16 de marzo. La obra en general contempla recuperar un sendero turístico de aproximadamente 867 metros lineales que une la playa con el frente costero. El objetivo es que vecinos, deportistas, familias y visitantes puedan subir cómodamente, disfrutar de los miradores y llegar al faro sin tropezar con raíces, piedras o desniveles peligrosos.
La obra en detalle
El proyecto contempla la construcción completa de un sendero peatonal tipo paseo turístico, la colocación de nuevas escalinatas de madera resistente al salitre, la rehabilitación de los miradores existentes, la renovación total del piso del faro y el mejoramiento de la vía de acceso asfaltada. Además, se instalará señalética turística informativa y puntos de control para regular el ingreso de visitantes, lo que elevará tanto la seguridad como la experiencia del lugar.

El plazo de ejecución es de 180 días, por lo que las obras deberían concluir hacia mediados de 2026. La inversión total asciende a $325.000,61, distribuida de manera tripartita: la Prefectura de Manabí aporta $253.500,48 (78 %), el municipio de Manta $65.000,12 (20 %) y el GAD parroquial de San Lorenzo $6.500,01 (2 %). Este convenio tripartito se firmó en noviembre del 2024, precisamente durante la sesión solemne de cantonización de Manta, un acto que selló el compromiso de las tres instituciones para trabajar de la mano en beneficio de la parroquia. Desde entonces esta obra, importante para potenciar el turismo, era muy esperada.
Impacto que ya se siente
Durante el acto de inicio de obra, el prefecto Leonardo Orlando señaló que "esta obra representa nuestro compromiso con la identidad y el potencial turístico de Manabí. A través de este esfuerzo articulado no solo rehabilitamos infraestructura, sino que dinamizamos la economía local y mejoramos la calidad de vida de las familias de San Lorenzo, posicionando a Manta y a toda la provincia como un destino de primer nivel para visitantes nacionales e internacionales", expresó.
La alcaldesa de Manta, Marciana Valdivieso, coincidió en el mismo tono: "Cuando se trabaja en unidad se obtienen buenos resultados". Agradeció el trabajo conjunto de los tres niveles de gobierno y subrayó que avances como este demuestran que el desarrollo turístico de Manabí es posible cuando las instituciones se alinean. Roxana Reyes, habitante de San Lorenzo desde hace más de 30 años, no ocultó su emoción: "Estamos muy satisfechos, felices y agradecidos con las autoridades por hacer este sueño anhelado por muchos años una realidad". Para ella y para decenas de familias, el faro no es solo un monumento; es parte de su historia, el lugar donde los niños juegan, los pescadores miran el mar y los turistas toman la foto que luego comparten en redes.
Turismo, economía y futuro
Con esta intervención, la parroquia San Lorenzo deja de ser solo un punto geográfico en el mapa manabita para convertirse en un destino con potencial real. El sendero rehabilitado permitirá mayor flujo de visitantes, lo que se traduce en más ventas para los pequeños negocios de comida, artesanías y servicios turísticos que ya empiezan a soñar con la reactivación.
Para Lady Cevallos, docente de la carrera de Turismo de la ULEAM, este proyecto refuerza el desarrollo turístico, protección del entorno natural y generación de oportunidades para las comunidades costeras. "Es una apuesta por devolverle el brillo a un ícono que, durante años, había quedado relegado al olvido entre la arena y el viento, este rincón de Manta y Manabí es un destino que se queda en la memoria de quien lo visita", subrayó.