Baños en mal estado, paredes cuarteadas, techos dañados y espacios llenos de maleza en unidades educativas preocupan a los padres de familia a quince días del inicio de clases.

Patricia Guerrero, presidenta del comité de padres de la escuela 10 de Agosto de Riochico, expresó que “los cercos están deteriorados, caídos, los techos ya mismo colapsan y nuestros hijos corren peligro”.

Lissetty Macías y Byron Mendoza, presidenta y vicepresidente del comité de padres del Miguel Iturralde, denunciaron que no han tenido respuesta a una solicitud de mantenimiento que enviaron hace quince días.

Mendoza adelantó que en diálogos con la dirección distrital de Educación acordaron que no enviarán a los alumnos si la escuela no brinda las condiciones.

Por su parte, Sandra Alarcón, coordinadora zonal de Educación, mencionó que recolectan información de las unidades educativas para conocer las necesidades que tienen.

Argumentó que la pandemia les ha impedido laborar con normalidad. “En enero tuvimos otro retraso en las actividades (por rebrote de COVID) y hemos tenido mes y medio para iniciar los trámites y levantamiento de información”, agregó.

Sin embargo, aseguró que todas las entidades quedarán en “condiciones aceptables”.