Jasbely Mero (34) no pensaba en una cirugía plástica, pero todo cambió hace dos años.Lo hizo porque para ella era necesario mejorar su imagen en televisión, ya que es presentadora de un programa.
Jasbely contó que planificó la operación para agosto del 2020. Se realizó una abdominoplastia con lipotransferencia.
La abdominoplastia es un procedimiento de cirugía en el que se corrigen los defectos del abdomen, tanto en la piel como en la grasa y la musculatura, de esta forma se mejora su aspecto; y la lipotransferencia o “lipofilling” consiste en quitar la grasa de una parte del cuerpo y ponerla en otra.
Según Jasbely, antes de decidirse se sentía muy gordita y no podía ocultar la panza ni siquiera con fajas.
“Debido a mis dos embarazos había acumulado grasa en el abdomen bajo, que no podía eliminar ni con ejercicios ni dieta”, señaló.
Tras la operación estuvo en reposo alrededor de 40 días. Quien la operó fue el cirujano Marcelo Vera Mogro  y  costó 4.500 dólares la cirugía.
De acuerdo a Jasbely, hace unos ocho años quiso operarse pero el costo que le pedían era de entre los 7 y 8 mil dólares. Antes era más caro, sostuvo.
En junio pasado, Jasbely también mejoró el perfil de su nariz.  “Quería retocar mi nariz sin dolores, sin cirugías, en un mínimo tiempo y con un feliz resultado”, expresó.
Para esto buscó al médico Rafael Coello, especialista en rinomodelación sin cirugía.

> CUIDADO. Mariano Álava, cirujano plástico, manifestó que ante la gran demanda que hoy en día hay sobre las cirugías estéticas, la  gente debe tener mucho cuidado.
Se debe cerciorar que el  cirujano plástico esté debidamente matriculado, que tenga registro en la Secretaría de Educación Superior, Ciencia, Tecnología e Innovación (Senescyt) y que pertenezca a una sociedad de médicos, apuntó. “Todo eso le da garantías al paciente que está con un profesional”, subrayó.
Álava destacó además que ahora está en apogeo la cirugía bariátrica, o manga gástrica, y ésta no ha reemplazado a la abdominoplastia.
La cirugía bariátrica hace un cambio metabólico en el paciente y por eso baja de peso, pero el colgajo no desaparece. Por eso todo paciente post bariátrico termina en una abdominoplastia, sostuvo.
Las que más se someten a cirugías plásticas son las mujeres, mencionan los especialistas. “Sin embargo, ahora los hombres también nos preocupamos por nuestra imagen personal”, resalta. “1 de cada 10 pacientes es hombre”, acotó.
Jean Carlos Sandoval, quien está en el mundo de las cirugías desde el 2015, gracias al programa Hola Mauricio que se transmitió en televisión a nivel nacional, manifestó  que el aumento de cirugías se ha dado por el apogeo de las redes sociales. “La gente quiere verse y sentirse bien”, indicó.
Sandoval dijo que gracias a las figuras públicas que aparecen en televisión, muchas personas se deciden a operarse, incluso lo ven como una oportunidad para lograr un puesto en el mercado laboral.
Indicó que en Ecuador siempre han sido las mujeres quienes más cirugías plásticas se realizan, pero de un tiempo acá los hombres también entran a los quirófanos para embellecerse. En este caso, los hombres optan por realizarse la lipoescultura, cuyo costo bordea los 1.800 dólares, y la rinoplastia, $800, expresó.
Otra de las cirugías que sigue siendo muy solicitada es la de mamas, cuyo costo bordea los 2.300 dólares por la calidad de prótesis mamarias que aplican a las pacientes, sostuvo.  

> Menos senos. Otro caso de cirugía es el que experimentó Yina Intriago Bravo (48). Ella se hizo una reducción de mamas.
Los dolores de columna y de cabeza la obligaron a someterse a esta reducción. Hace quince años intentó hacerlo, pero la falta de dinero la detuvo.
En el 2015, sin embargo, logró hacerlo en el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social en Manta. Como era una cuestión de salud, los médicos que trataban sus dolencias la derivaron a una cirujana plástica.
Yina no pagó nada. Lo único que compró fue un sostén especial. Pero si lo hubiera pagado en clínicas privadas, habría gastado unos tres mil dólares, sostuvo.
Antes de la operación Yina era talla 42 y sus senos estaban caídos. Después de la cirugía es 36, pero sigue la recomendación de la cirujana para no subir de peso, porque si no, las mamas vuelven a crecer.