Actualizado hace: 7 horas 48 minutos
Ahora son parte del mundo
Por: Nancy Vélez

Domingo 10 Noviembre 2019 | 11:00

 No se han ido, no se llevaron sus risas, sus abrazos, sus consejos; esos siguen aquí.  

Ellos viven, allí están sus palabras, su forma de ser, su llanto, su risa, su lucha, su desdén.
Una madre nunca podría despedirse de un hijo, nunca podría darle un adiós definitivo por más que él haya partido a ese lugar que los vivos no conocemos. Un padre no podría desprenderse de ese ser que ama, un amigo no podría olvidar la complicidad de su camarada. Un hijo recordará por siempre a ese ser que lo amó sin límites.
Quienes amamos no podríamos olvidar a nuestros abuelos, tíos, hermanos, esposos... no podríamos. No se han ido. Ellos siguen allí en los recuerdos, en la sonrisa, en los detalles. 
El tiempo pasa y esos seres que se nos adelantaron ahora están más cerca, viven en nuestros pensamientos, en una palabra que los evoca, en un paisaje que los revive, en la comida que solían preferir, en la ropa y en esa personalidad única que los distinguía. 
No se han ido del todo, ellos aún viven de alguna manera, pero viven.