La filial brasileña de la multinacional automovilística Volkswagen se enfrenta a una multa de 165 millones de reales brasileños (30 millones de dólares) por acusaciones explotación laboral en régimen de esclavitud en una planta de producción agrícola en Brasil durante la dictadura militar del país (1964-1985).
“Las pruebas del caso demuestran que Volkswagen do Brasil no solo invirtió en la ‘Companhia Vale do Rio Cristalino’, sino que también participó activamente en su gestión estratégica, beneficiándose directamente de la explotación laboral ilícita”, declaró el juez responsable del fallo, Otavio Bruno da Silva Ferreira.
Las acusaciones contra Volkswagen
Los hechos tuvieron lugar en una finca agrícola situada en el estado brasileño de Pará –en el norte del país– llamada ‘Hacienda Vale do Rio Cristalino’, pero también conocida como ‘Hacienda Volkswagen’. Allí, durante las décadas de los 70 y los 80, los trabajadores sufrieron un sistema de servidumbre y esclavitud con condiciones de trabajo vejatorias y humillantes.
“Informes oficiales, testimonios de trabajadores y documentos gubernamentales demuestran que el modelo de producción adoptado incluía servidumbre por deudas, violencia y condiciones degradantes, constituyendo la base del trabajo esclavo contemporáneo”, sostuvo Da Silva Ferreira.
Según la Justicia, la compañía se benefició de recursos públicos y fiscales, al amparo de la dictadura militar, para convertir este centro de producción en uno de sus mayores negocios del sector agropecuario, razón en la que se basa el tribunal para imponer la multa millonaria a Volkswagen do Brasil.
“Volkswagen, además de ser una gran empresa con importantes beneficios en el ejercicio de 2024, se benefició, de 1974 a 1986, de sustanciales incentivos fiscales estatales, recursos que deberían haber servido de contrapartida al desarrollo social y económico, pero que, en cambio, se desviaron a una lógica de maximización ilícita, con la explotación del trabajo esclavo“, aseveró el magistrado.
Debe pedir disculpas públicas
Además de este pago, la multinacional alemana deberá reconocer públicamente los hechos y pedir disculpas a “los trabajadores afectados y a toda la sociedad brasileña”.
Por su parte, Volkswagen do Brasil anunció que recurrirá la sentencia asegurando que mantiene un legado de 72 años defendiendo “constantemente los principios de la dignidad humana” y cumpliendo “estrictamente con todas las leyes y regulaciones laborales aplicables”.
“Volkswagen do Brasil informa que ha sido informada de la decisión de primera instancia, relacionada con la investigación de la ‘Hacienda Vale do Rio Cristalino’, pero continuará su defensa en busca de justicia y seguridad jurídica en tribunales superiores”, precisó la compañía a Agencia Brasil.
El éxito de Volkswagen en Brasil
Volkswagen do Brasil, filial del Grupo Volkswagen, se estableció en 1953 como la primera planta fuera de Alemania, en São Bernardo do Campo (São Paulo). Inicialmente ensambló el Fusca (Beetle) y la Kombi con piezas importadas, impulsada por la industrialización brasileña bajo Juscelino Kubitschek.
Ha producido más de 24 millones de vehículos, convirtiéndose en el mayor exportador de autos en Brasil, con envíos a Latinoamérica, África y Canadá.
Desarrolló modelos icónicos como el Gol (1980, más de 7 millones de unidades), el líder de ventas por décadas, y la Brasília (1973).
Cuenta con cuatro fábricas: São Bernardo, Taubaté, São José dos Pinhais y São Carlos (motores). En 2025, ocupa el segundo lugar en ventas, detrás de Fiat, con énfasis en vehículos flex-fuel y eléctricos como el ID.4.