El 22 de abril se celebra el Día Mundial del Planeta, una oportunidad ideal para hacer una reflexión acerca de los esfuerzos que los estados, las empresas y las personas realizan para aportar a la conservación del medio ambiente. En ese sentido, la tendencia a “ser verde” ha tomado fuerza en los últimos años y la banca, uno de los principales sectores económicos del mundo, no ha sido ajena a esta corriente.

Katarina Zdraljevic, Jefe de la Unidad de Gestión Ambiental de Banco ProCredit, comenta que “ser un banco verde significa tener la responsabilidad ambiental dentro del ADN. No es solamente tener una línea de créditos verdes, sino todo lo que hacemos internamente, con los colaboradores, proveedores, clientes y la sociedad”. Para reconocer si una institución financiera es realmente verde y amigable con el medioambiente, la especialista de Banco ProCredit comparte a continuación algunas señales que se pueden identificar:

Cuenta con una política interna de reducción de impacto ambiental

Un banco verde mantiene un alto nivel de consciencia con respecto al impacto de sus operaciones en el medioambiente. En ese sentido, lleva adelante una política interna sostenida para disminuir ese impacto y optimizar el consumo de recursos naturales.

Como parte de su responsabilidad social corporativa, Grupo ProCredit considera que la protección del ambiente es primordial y por ello se esfuerza en contribuir a la reducción del calentamiento global de forma permanente y activa. Su Sistema de Gestión Ambiental contempla tres pilares fundamentales: Gestión Interna, Gestión de Riesgos Ambientales y Sociales, y Finanzas Verdes.

Hacia el interior, por ejemplo, Banco ProCredit ha implementado varias iniciativas enfocadas a contribuir con el desarrollo sostenible, mismas que incluyen: flota de vehículos sostenibles para movilizarse a reuniones con clientes; subsidios para empleados en compra de bicicletas para que puedan trasladarse a la oficina; jardines verticales para apoyar a la reducción de CO2; implementación de paneles solares, etc.

De igual manera, Banco ProCredit cuenta con oficinas totalmente ecológicas y amigables con el medioambiente con el uso de luminarias LED y sistemas de control de iluminación; griferías eco con características de ahorro de agua; sistemas de iluminación por medio de sensores de movimiento en áreas de poco tránsito como pasillos, gradas, etc.; inodoros de alta eficiencia en consumo, entre otros.

Un punto muy importante es el compromiso de la institución y los objetivos plasmados a mediano y a largo plazo para la reducción de emisiones y mejora del impacto ambiental.

Motiva a sus colaboradores en el cuidado del medio ambiente

Un banco verde trabaja a nivel interno para motivar a sus colaboradores a ser parte de la política de gestión ambiental de la compañía. Para ello, los hace partícipes de las diferentes actividades que apoyan este objetivo, escucha sus propuestas, les capacita y les brinda las herramientas necesarias para que puedan ser parte de la solución e impulsen el cambio también en sus hogares y las actividades diarias.

En Banco ProCredit, por ejemplo, se realizan capacitaciones para sensibilizar a todo el personal, además de invitarlos a ser parte de proyectos de reforestación, concursos internos con temáticas verdes, entre otros programas que los involucran y los convierten en actores del proyecto.

Además, Banco ProCredit cuenta con una flota de vehículos sostenibles (entre eléctricos e híbridos), que reducen el uso de combustibles fósiles, logrando evitar la generación de cerca de 27.6t de CO2, lo que equivale a la siembra de aproximadamente 1.250 árboles. El uso de estos automóviles está destinado a las operaciones diarias de los colaboradores de Banco ProCredit a nivel nacional, como por ejemplo visitas a clientes y demás inherentes a la gestión de la institución.

Mide de manera permanente su huella ambiental

Un banco verde no solo implementa y ejecuta un plan de cuidado ambiental, sino que se preocupa por hacer un seguimiento exhaustivo del mismo y por medir de forma permanente su huella ambiental. Busca resultados para evaluar la eficiencia de las medidas tomadas y buscar otras alternativas que permitan una mejora continua de la gestión ambiental.

Banco ProCredit, por ejemplo, cuenta con la Unidad de Gestión Ambiental, que es responsable de encaminar y dirigir las actividades ambientales, tanto internas como externas, de forma permanente. Vigila que las acciones diarias sean consecuentes con el enfoque de responsabilidad ambiental de la Institución. Adicionalmente, existe un Comité Ambiental conformado por miembros del Comité Gerencial y Jefes de Departamentos, que se reúnen trimestralmente para analizar y aprobar estrategias para la gestión y mejora continua del desempeño ambiental del Banco y sus clientes.

El Impact Report 2020 de Grupo ProCredit señala que en el último año el grupo redujo su huella de carbono en más del 46%, llegando significativamente más cerca de su objetivo a mediano plazo en lo que a neutralidad climática se refiere. ProCredit logra avances en esta área a través de sus propias medidas climáticas, como la inversión en tecnologías de construcción energéticamente eficiente, el cambio a flotas de automóviles eléctricos y el establecimiento de sus propias fuentes de energía renovable. Banco ProCredit Ecuador, por ejemplo, instaló recientemente en el techo de su edificio matriz un generador fotovoltaico que, a través de paneles solares, genera energía eléctrica para abastecer a los equipos de iluminación, impresoras, computadoras y a otras cargas eléctricas del edificio.

Evalúa el impacto ambiental de sus clientes

La medición de los riesgos ambientales y sociales de los clientes es otro factor a considerar. Con este tipo de mediciones, los bancos analizan los riesgos relacionados con el clima y el ambiente y, en consecuencia, reducen riesgos con su cartera. Según Katarina Zdraljevic, esto también se evidencia en que los clientes mejoran su impacto ambiental y huella de carbono.

Banco ProCredit, por ejemplo, evita otorgar financiamientos a actividades comerciales, industriales o de servicios que lesionen el entorno ambiental y social; para ello cuenta con una lista de exclusión de las actividades con alto impacto ambiental y un Análisis de Riesgo Ambiental y Social para cada cliente.

Brinda soluciones de financiamiento verde

La presencia de los fondos internacionales en el mercado ecuatoriano ha impulsado la gestión de los bancos en cuanto a sostenibilidad y desarrollo de servicios verdes. Según, Katarina Zdraljevic, Jefe de la Unidad de Gestión Ambiental de Banco ProCredit, una de las más importantes es la línea de financiamiento verde. Este tipo de ayudas económicas de los bancos motivan la inversión de sus clientes en medidas que contribuyan a la conservación del medioambiente y la reducción de las emisiones de carbono. Más allá de los fondos internacionales, los bancos deberían mantener las ofertas que impulsan las inversiones sostenibles.

Según la experiencia de Banco ProCredit, este tipo de créditos están orientados a inversiones en energías renovables o maquinaria que mejore la eficiencia energética. Existen instituciones bancarias que, además de financiar proyectos para reducir las emisiones de carbono, también apoyan otras iniciativas que influyen directamente en el medioambiente, como por ejemplo reforestación, reciclaje, agricultura orgánica, etc.

Banco ProCredit cuenta con una línea de financiamiento verde denominada EcoCredit para promover inversiones en eficiencia energética, energías renovables, y medidas ambientales. A través de este producto, se busca incentivar en los clientes la implementación de programas de reciclaje de desechos, plantas de tratamiento o reutilización de agua, equipos de purificación de aire, tecnologías eficientes en el uso de energía, o que utilicen fuentes renovables tales como: solar, eólica, hídrica o biomasa. Estas medidas, además de reducir el avance del cambio climático, generan efectos positivos en el desempeño de las empresas en términos de tecnificación, productividad, eficiencia y competitividad.

Desde 2012, cuando la Institución implementó la línea de financiamiento verde en el país, se han desembolsado 1350 operaciones crediticias con un monto total de más de 130 millones de dólares. En la actualidad, los créditos verdes en Banco ProCredit Ecuador representan cerca del 18% del portafolio total y su participación sigue al alza.
En la actualidad, los clientes han comprendido que invirtiendo en medidas que optimizan los recursos pueden mejorar su liquidez a largo plazo y, además, obtener mejores condiciones de financiamiento. Banco ProCredit ofrece condiciones especiales y atractivas para incentivar este tipo de financiamiento ecológico. Además, dispone de un equipo técnico que, constantemente, está buscando innovaciones y parámetros técnicos para poder entender las inversiones de sus clientes de mejor manera.

Los créditos verdes están destinados tanto a empresas como a personas naturales. En el caso de estos últimos, las líneas están dirigidas a clientes que invierten en viviendas sostenibles o en autos eléctricos. En los últimos 3 años, por ejemplo, Banco ProCredit ha financiado a más de 50 clientes privados para la adquisición de viviendas sostenibles.