Estados Unidos ha confirmado más de 1.000 casos de sarampión desde marzo de 2025, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). El brote, con epicentro en Texas, se ha extendido a al menos 30 estados. Ahora, Chicago activa la alerta sanitaria tras un posible caso en el Aeropuerto Internacional O’Hare, uno de los más transitados del país.
Brote en expansión y aeropuertos bajo vigilancia
El Diario Daily Mail reportó que una persona infectada estuvo en la Terminal 1 del aeropuerto O’Hare entre el 22 y el 23 de abril, exponiendo a cientos de personas al virus. La persona fue aislada en su domicilio tras el diagnóstico y posteriormente ingresó voluntariamente a un hospital local el 28 de abril.
El brote también alcanzó otros espacios públicos de Chicago, como una biblioteca pública, un restaurante de comida saludable y dos gasolineras. Las autoridades han pedido a quienes estuvieron en contacto con el paciente que consulten a sus médicos y vigilen posibles síntomas.
El sarampión, una enfermedad altamente contagiosa, puede propagarse por el aire y permanecer activo durante horas. Sus síntomas incluyen fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos y una erupción característica.
Texas, el epicentro del brote de sarampión
Hasta el 10 de mayo de 2025, Estados Unidos ha confirmado 1,001 casos de sarampión, con 709 de ellos concentrados en Texas. La mayoría proviene del condado de Gaines, donde las tasas de vacunación son bajas, especialmente en comunidades como la menonita.
El 97 por ciento de los pacientes no estaban vacunados
El CDC ha identificado 14 brotes activos, definidos como tres o más casos relacionados. De los casos confirmados, el 92% están vinculados a estos brotes. El 97% de los pacientes no estaban vacunados, lo que resalta la importancia de la vacunación.
Hasta ahora, el brote ha provocado tres muertes, incluido un menor no vacunado, y 94 hospitalizaciones, principalmente de niños.
La vacunación y la desinformación en EE.UU.
La propagación del virus también se ha visto impulsada por el rechazo a las vacunas. Comunidades religiosas y movimientos antivacunas siguen siendo focos de resistencia. Además, algunas figuras públicas han contribuido a la desinformación.
Uno de los casos más notorios es el de Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud de EE.UU. A pesar de haber promovido discursos antivacunas en el pasado, declaró en su audiencia en el Senado el pasado 29 de enero: “No haré nada como secretario de Salud que dificulte o desanime a las personas a recibir cualquiera de esas vacunas”. Pese a eso EE.UU. disminuyó los presupuestos para estos programas.
Aunque el sarampión fue declarado eliminado en Estados Unidos en el año 2000, su reaparición en brotes como el de 2019 y el actual reflejan los desafíos de salud pública frente a la movilidad interna y la desinformación.