Los familiares de los ocho ecuatorianos que murieron en un incendio en Chile, se encuentran realizando todos los trámites para repatriar sus restos. Tienen que viajar al exterior para reconocer los cuerpos y no tienen recursos.

“Nuestros familiares allá se han comunicado con las autoridades de ese país, quienes ofrecieron ayuda para que los cadáveres sean cremados, pues es la solución más práctica”, dijo Luis Acosta Herrera, quien tras la tragedia perdió a sus hijos, nietos, exesposa y otros familiares.

Él comentó que el trámite de repatriación de un cadáver es muy complicado, costoso y toma mucho tiempo, por lo cual las autoridades chilenas han aconsejado optar por la cremación.

Pese a el apoyo que le esta dando el país del sur, él comenta que no han recibido ayuda por parte del Gobierno ecuatoriano.

Tras el conato, varios manabitas sobrevivieron pero tienen heridas graves, se han quedado sin casa y están hospitalizados necesitan cuidados especiales que demandan un alto costo.

“El estado de mi hija Liceth es el más grave. Yo espero un milagro de Dios y que me la pueda salvar. Confío en Dios”, exclamó Acosta.

Pese a que las causas del incendio no han sido confirmadas por las autoridades chilenas, Luis también cree que el fuego pudo haber sido provocado, por lo cual espera que se investigue el caso y entreguen un informe.

“El incendio se dio tan rápido que no les dio tiempo de salir de la casa. Eso no es común, espero que se investigue”, dijo.

Quienes deseen ayudar a esta familia se pueden comunicar al 0999327416.

La tragedia para estos manabitas radicados en Chile empezó la madrugada del viernes 20 de mayo.

El incendio se registró en la invasión Jesús de Nazaret inició en la vivienda de los ecuatorianos, pero alcanzó otras dos casas, las cuales también quedaron reducidas a cenizas.