Es necesario que tanto el Gobierno Autónomo Descentralizado (GAD) de Portoviejo como el Gobierno Nacional definan el futuro del aeropuerto Reales Tamarindos.

Transcurridos diez años desde que el gobierno de Rafael Correa ordenó el cierre de la pista, el tema sigue sin definiciones.

Por un lado, el GAD promociona la construcción del parque Villanueva en el predio, y, por otro, el Ejecutivo no ha dicho si va a dejar el tema en manos del municipio o si mantiene la promesa de reabrirla.

“Lo que no debería ocurrir es que el Municipio gaste dinero en estudios para un nuevo aeropuerto”.

Es necesario que haya definiciones para planificar la ciudad. En caso de que el régimen decida respetar la decisión municipal, debe aclarar si financiará otro aeropuerto o no. Si decide no hacerlo, tiene que mejorar la comunicación con el de Manta, como se ofreció en el anterior Gobierno.

Lo que no debería ocurrir es que el municipio gaste dinero en estudios para un nuevo aeropuerto. Es plata de los portovejenses y la competencia de los aeropuertos corresponde al Gobierno Nacional.

Si el GAD cantonal recibe la competencia, debe hacerlo con recursos que le transfiera el Ejecutivo; de lo contrario, serán fondos perdidos.
El futuro del aeropuerto Reales Tamarindos sigue con cabos sueltos. Ya es hora de que haya definiciones.

Editorial de El Diario publicado este martes 7 de diciembre del 2021 en nuestra edición impresa.